lunes, 15 abril 2024
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60% de las emergencias están llenas de pacientes por daños secundarios a la hipertensión arterial

Solo el 40% está tratado, y de este 40% solo el 34% están controlados, es decir la mitad es hipertensa; y de esa mitad, la mitad está tratada, y de esa mitad solo un tercio está adecuadamente controlado; esto es sumamente grave.

“Las emergencias siguen llenas. Más del 60% son pacientes que presentan daños secundarios a episodios agudos de incremento de presión arterial, como infarto, falla cardíaca, daño renal”, advirtió el doctor Jesús López, médico internista, especialista en hipertensión arterial, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión Arterial.

Este impacto lleva a un enorme costo económico, puesto que un cateterismo con una angioplastia está sobre los 5 mil dólares, un cateterismo con una cirugía cardiovascular para un bypass está sobre los 10 mil dólares, estimó.

“Si está en falla cardíaca, el uso de fármacos combinados está sobre el costo de 250 dólares mensuales; y de presentar una falla renal, un paciente le cuesta al Estado, aproximadamente por diálisis, entre 60 y 70 mil bolívares diarios”, detalló el hipertensiólogo.

De manera que es un costo muy alto, pudiendo hacer una buena detección, evaluación y tratamiento para el paciente hipertenso. 

Aumento de cifras 

La hipertensión arterial es el incremento de las cifras de la presión arterial en el individuo, hecho que ocurre cuando se encuentra por encima de 140 mm de mercurio en la presión arterial sistólica o de 90 mm de mercurio en la diastólica.

“La presión arterial sistólica, no es más que el incremento de la fuerza que tiene que hacer el corazón para poder vaciarse por la resistencia que producen las grandes arterias; y la presión es el aumento de la resistencia de las pequeñas arterias”, subrayó el especialista tachirense.

Atentos al aumento 

El aumento de la presión arterial es el principal factor de riesgo atribuible de mortalidad. Se han evaluado más de 87 factores de riesgo, más de 204 territorios y países y concluyeron que la hipertensión arterial es el principal factor de riesgo desencadenante de mortalidad.

De manera particular en las mujeres, en el 2019 se observó que tenían un poco mayor el incremento de riesgo cardiovascular y de mortalidad secundario a la hipertensión arterial.

“Algo interesante es que la hipertensión arterial que produce enfermedad cardiovascular afecta también a jóvenes (27-42 años) y se observa que particularmente los países de bajos ingresos son los que más riesgo tienen; en cambio en los de altos ingresos, el riesgo ha disminuido”, aseveró el doctor López.

Venezuela pertenece a los países de bajos ingresos, al igual que las naciones del eje subsahariano, de manera que con bajos ingresos, obviamente, los riesgos de daño de órgano blanco en el paciente hipertenso aumentan.

No hay que confiarse

Es la hipertensión arterial el principal factor de riesgo atribuible a la mortalidad, porque el incremento de las cifras de presión arterial produce un aumento de riesgo que es continuo y es independiente de los decenios d edad, que esté sobre los 50, 60, 70, incluso 80 años.

“De manera que cuando llegan los pacientes mayorcitos a la consulta diciendo ‘tengo una presión sistólica de 180 mm, pero es normal para la edad’, no es cierto, puesto que el riesgo aumenta para tener un accidente vascular, es decir, daño en el cerebro que llega a producir discapacidad y enfermedad cardíaca expresada por daños coronarios o insuficiencia cardíaca, renal y vascular”. 

Diabetes e hipertensión: Peligro

La hipertensión junto a la diabetes son los principales factores de riesgo para la falla renal, terminando el paciente sometido al procedimiento de diálisis.

Descender la presión arterial, alcanzar las cifras normales, debe ser lo adecuado, hay un estudio inglés donde se llega a la conclusión de que en la medida que baja la presión arterial, el riesgo disminuye.

De manera que una disminución de 10 mm de mercurio en la presión dos arterial sistólica sobre la presión basal hará que se salven por lo menos dos o tres años de vida.

Un paciente con una hipertensión arterial, si no está tratado, tiene reducción de una expectativa de vida sobre los 60 años entre 6 a 10 años, de manera que es una patología importante. 

Cifras normales 

Todas las guías dicen que el paciente hipertenso debe tener una presión arterial por debajo de los 130-80 mm de mercurio, solo en aquellos pacientes hipertensos frágiles, por ejemplo, aquellos mayores de 80 años que tengan comorbilidad como diabetes, falla renal, enfermedad vascular severa, deben ser cautos y progresivos en la reducción de la presión; sin embargo, no debe ser mayor de 140-80 pero solo en este grupo poblacional, resaltó el hipertensiólogo.

En Venezuela se tiene un estudio de los avances cardiológicos publicado en el 2022, donde se evaluaron estudios antes y luego del año 2000, incluso durante la pandemia, llamado ensayos de la Toma del Mes de Mayo.

– En las tomas de los años 2017, 2018, 2019, participaron 75 mil personas, cuyo promedio de edad fue de 50 años, 60% mujeres -40% hombres, y la prevalencia de hipertensión en el grupo de mayor de 50 años es de 50%, es decir, todo individuo mayor de 50 años tiene 50% de riesgo de tener hipertensión- es otro de los datos ofrecidos por el galeno.

De esta muestra, solo el 40% está tratado, y de este 40% solo el 34% están controlados, es decir la mitad es hipertensa; y de esa mitad, la mitad está tratada, y de esa mitad solo un tercio está adecuadamente controlado; esto es sumamente grave.

Esto se traduce en que el riesgo sigue manteniéndose y en consecuencia apareciendo daños sobre los órganos y discapacidad, hecho que trae problemas individuales, familiares y sociales, puesto que la carga afectiva del grupo social, así como la económica, son muy elevadas, situación que se puede evitar solo con buscar mantener las cifras de presión arterial adecuadas.

Debe ser una política de Estado buscar y alcanzar esas cifras de presión. En Los hallazgos epidemiológicos de los estudios de la Toma del Mes de Mayo el número de pacientes tratados y no controlados fue mucho mejor al inicio del 2010 al 2015 que las de estos momentos, quizá por la pandemia, el problema económico.

Una de las razones por las cuales no se alcanza el control es porque la mayoría de los pacientes reciben solo una clase terapéutica, es decir, el paciente tiene que preguntarle a su médico: ¿yo alcancé mi meta?, expuso.

17 de mayo

“El propósito del día 17 de mayo es: conoce tus cifras, alcanza tus metas y no abandones el tratamiento, el paciente tiene que conocer qué cifras de presión arterial tiene, saber cuál es el objetivo terapéutico para reducir su riesgo, si no lo alcanza debe establecer en conjunto con su médico estrategias, tanto del punto de vista de los cambios del estilo de vida como terapéutico para alcanzar la meta”, propuso el especialista.

Deberían recibir dos clases terapéuticas y preferiblemente en una sola tableta.

De no alcanzar las cifras, el riesgo continúa -alertó- y por supuesto el grado de producir falla cardíaca, infarto al miocardio, accidente cerebro vascular, sea tromboembólico, es decir, isquémico y hemorrágico, daño renal es mucho más elevado, las expectativas de vida disminuyen. 

Menos días de vida 

Si tiene enfermedad cardiovascular y azúcar, la expectativa de vida será menos de doce años; pero si tiene azúcar, hipertensión, daño renal, las expectativas de vida disminuyen en 16 años.

Diabetes e hipertensión elevada es un riesgo muy alto -recalcó-, por eso hay que controlar estos factores, más del 80% de los pacientes diabéticos tendrán riesgo de presentar problemas cardiovasculares, puesto que esa es la causa de muerte de estos pacientes.

Responsabilidad del Estado

Es muy importante el acceso al diagnóstico, el sistema de salud tiene que ofrecer centros asistenciales, para la toma de la tensión arterial: “Una emergencia no es el sitio ideal para tomar la presión, porque allí llega un individuo sangrando, una mujer dando a luz, otra persona infartada, un paciente que falleció en su casa, de manera que este no es lugar para tomar la tensión arterial”.

En tal sentido, recomendó que debe hacerse en un ambiente relajado, con equipos validados, adecuados brazaletes: “Nuestros centros de salud, lamentablemente la gran mayoría, no cuentan con brazaletes apropiados o están dañados”.

“Tomar la presión arterial es la forma como se detecta el riesgo y en esto estamos bastante limitados”, expresó el doctor Jesús López.

Se debe realizar una adecuada evaluación y detección del riesgo cardiovascular, los daños, someterse a un electrocardiograma, radiografía de tórax, si se puede un ecocardiograma, y luego evaluar en el transcurso en que se instituye el tratamiento.

Lo terapéutico tiene que iniciarse de manera inmediata, si el paciente presenta daños de órgano blanco, maneja cifras de presión arterial por arriba de 170-100, no se puede esperar, enviarlo a su casa y luego ver cómo sigue.

Después en un período de tiempo prudencial, hay que evaluar, ver cómo está la presión y titular en función de alcanzar la meta de presión; de no hacerse, el riesgo continúa, insistió.