domingo, 3 de julio de 2022

Regresa gerencia de Sidor que prometió acabar con la corrupción de cabillas en 2011

Néstor Astudillo ya formó parte de la gerencia de Sidor y, luego del escándalo de las cabillas en 2011, se comprometió a garantizar que el material no fuese desviado al mercado negro.
     

Néstor Astudillo y Sidor

Néstor Rolando Astudillo Leal no es ajeno a Sidor, donde venía de ocupar el cargo de gerente de Mantenimiento Mecánico. Estuvo a cargo de la Gerencia de Mantenimiento de Laminación en Frío, fue gerente del Programa Promoacero y vicepresidente de la acería. También fue presidente de la extinta Ferresidor, una red de ferreterías que comercializaba productos siderúrgicos, luego que se destapara el caso de corrupción de cabillas en 2011, cuyo principal señalado fue Luis Velásquez, para entonces gerente de comercialización de la acería.

Luego de su nombramiento en 2011 se le acusó de también estar envuelto en la trama de corrupción conocida como la mafia de las cabillas, por la desaparición de 13 gandolas de cabillas que salieron de Sidor para la sede de Ferresidor en Ocumare del Tuy, las cuales nunca se encontraron.

El caso de la mafia de las cabillas fue una investigación que comenzó en 2009 pero que llegó a su pico cuando el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Sus Similares (Sutiss) denunció en 2010 que cargamentos de cabillas reguladas salían por el portón IV de Sidor pero nunca llegaban a su lugar de destino: los mercados ferreteros de la estatal conocidos como Ferresidor.

En un contexto de alta conflictividad política en Ciudad Guayana, este caso provocó la detención de varios de los implicados como Luis Velásquez pero también de Ricardo Roque Antony, suegro del nuevo presidente de Sidor.

Astudillo denunció que esta acción fue una maniobra en su contra por parte de Luis Velásquez por haberlo denunciado ante el Partido Socialista Unido de Venezuela.

A través del punto de cuenta N° 007, de fecha 13 de febrero de 2020, firmado por el presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), Pedro Maldonado, y el ministro de Industrias y Producción Nacional, Tareck El Aissami, se aprobó la sustitución de Yajaira Rangel como titular de Sidor, cargo que ahora asume Néstor Astudillo.

Astudillo tiene larga trayectoria en las arenas del mundo siderúrgico. En 2011 formó parte de la gerencia de Sidor con el entonces presidente de la acería Carlos D’Oliveira, designado en el marco de lo que Hugo Chávez llamó la generación de los presidentes-trabajadores, justo cuando se estrenaba el control obrero en las empresas básicas y el Plan Guayana Socialista.

Luego del escándalo de las cabillas en junio de 2011 fue director de Promoacero y de Ferresidor. Durante su gestión, una de las prioridades era acabar con la corrupción que había detrás de la producción de la siderúrgica. “Mediante la contraloría social se vela por que el material se traslade al lugar donde es solicitado; se está combatiendo la corrupción”, aseguró en 2011 en una entrevista para Correo del Orinoco.

Astudillo representaba entonces una fracción política integrada por el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y un ala del Partido Socialista de Venezuela (PSUV) que lideraba el vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, Jesús Farías. Ese grupo, apenas emergente, confrontaba con el gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, acusado de convertir a la región en un campo para la corrupción.

El caso de las cabillas fue el primer y único caso de malversación de fondos destapado durante la era Chávez en Bolívar, aunque los responsables fueron absueltos a los dos años en una maniobra judicial. El exgerente de comercialización de Sidor, ficha del PSUV, directivo de Mineros de Guayana y responsable del área económica del partido, Luis Velásquez, fue detenido junto con otros dos gerentes, así como otros tres empresarios y funcionarios de la Fuerza Armada Nacional.

Desde 2012, tras la destitución de D’Oliveira, Astudillo pasó a estar en segundo plano y fuera del escenario mediático. Por eso su designación, en momentos donde la producción ha sido reducida a cero, el contrato colectivo aniquilado y con el telón político de fondo, no genera mayores expectativas en los trabajadores de una empresa paralizada. Para Yunis Hernández, trabajador con 42 años de servicio y dirigente del movimiento sindical Unidad Matancera, el cambio de presidente en Sidor no tiene mayor relevancia.

“Perdimos la cuenta de cuántos presidentes hemos tenido desde que el gobierno reprivatizó la empresa entregándosela al PSUV. Genera más pesimismo porque el problema de Sidor no es cuestión de un presidente nuevo, es que el gobierno no tiene política pública concreta, clara, definida, de lo que necesita la siderúrgica”, consideró Hernández.

Insistió en que no hay una política de recuperación de las empresas, por lo que “el presidente va a ejecutar una orden que le da el PSUV y Miraflores. Lamentablemente, para nosotros eso es otra página más que se escribirá. ¿Qué resultados esperamos los trabajadores? Que esa empresa deje la politización que tiene, la política partidista, y que funcione la junta directiva”.

Recibe una empresa en ruinas

Astudillo no solo recibe a una Sidor paralizada, sino a trabajadores con salarios paupérrimos, sin dotación de uniformes, sin transporte, sin cumplirse sus beneficios contractuales ni los protocolos de seguridad que han provocado accidentes laborales.

La producción está en cero. Apenas produce Planta de Pellas, para la importación. “Pero Sidor no se hizo para importar pellas, era para el autoconsumo y lo que sobrara se podía importar”, acotó Hernández.

 
La única producción en Sidor es la de Planta de Pellas, pero tan solo el 8.7% de su capacidad instalada, al cierre de 2019 | Foto archivo
 

“Él (Astudillo) sabe lo que está recibiendo, una empresa paralizada, sin una política de seguridad social, no sabemos cuántos nos pagan, qué cobramos, no hay agua potable, no hay nada, eso es como si tiraron una bomba atómica, eso está destruido y lo peor es la desmotivación entre los trabajadores”, dijo la dirigente de Unidad Matancera, aunque no pierde las esperanzas de que eso cambie con un nuevo gobierno.

Al cierre del 2019, se produjeron 702 mil toneladas de pellas, según cifras a las que tuvo acceso Correo del Caroní. El registro es equivalente a 8,7% de la capacidad instalada de la planta, que alcanza a 8 millones de toneladas al año.

La salida de Yajaira Rangel

Para Frank Oliveros, integrante de la Comisión Paritaria de Higiene y Seguridad en Sidor y parte del movimiento oficialista Alianza Sindical, la salida de Yajaira Rangel de la presidencia de la Siderúrgica del Orinoco les da la razón en las últimas denuncias que hicieron en su contra, no solo por el incumplimiento de beneficios contractuales, sino por terrorismo laboral. Esto a razón de la violación del fuero sindical, con jubilaciones forzadas a dirigentes sindicales.

“Este cambio demuestra que teníamos razón, que las denuncias son fundadas y que la salida obedeció a esto. A Néstor Astudillo lo conocemos desde hace mucho tiempo, desde época de Carlos D’Oliveira (expresidente de Sidor). No es santo de nuestra devoción, pero es necesario sentarnos en la mesa para definir y fijar línea de trabajo, a pesar de que este señor obedece a cierta forma de línea política de Yajaira Rangel, esperemos que baje un poco la intensidad”, manifestó Oliveros quien, para 2011, lideró con el directivo de Sutiss, José Meléndez, fuertes protestas en contra de la presidencia de Carlos D’Oliveira, y en consecuencia de Astudillo.

La última protesta de los sidoristas fue con una tranca en el portón 1 de la empresa, para reclamar el HCM y transporte digno, ya que a falta de este los trabajadores se exponen a trasladarse en camiones volteos para llegar a sus sitios de trabajo.

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