miércoles, 17 junio 2026

Fe y Alegría transforma las aulas en motores de producción y ecología

Con 47 años de historia en Puerto Ordaz, el Colegio La Consolación evoluciona a escuela técnica mención salud. Una apuesta que fusiona la excelencia académica, el cuidado ambiental y el llamado a la inversión social para evitar que el futuro de miles de jóvenes se detenga.
  • En el marco de su campaña nacional “Invasión educativa”, el Movimiento de Educación Popular y Promoción Social Fe y Alegría alza la voz desde Guayana. Su centro bandera en la región, la Unidad Educativa Colegio La Consolación, ubicado en Unare II, lidera una transformación integral que busca responder a las realidades del país: formar profesionales técnicos altamente calificados bajo la premisa del desarrollo sostenible y el cuidado del medio ambiente.

    Para el movimiento, la evolución de este centro hacia una escuela técnica en la mención de salud, especialidad laboratorio clínico no es un cambio cosmético; es una respuesta estratégica a los desafíos productivos de Venezuela.

    “Educar para el cuidado de la casa común no puede esperar, es una responsabilidad urgente con nuestros niños y jóvenes. Debemos enseñarles a trabajar con la mente y las manos, pero sobre todo, a cuidar la vida con el corazón”, afirma María Alejandra Serrano, docente y vocera de la institución.

    La Consolación ha sido un faro educativo en Ciudad Guayana durante casi cinco décadas, su éxito radica en la integración, proyectos de sostenibilidad donde los salones de clase se conectan con los padres, representantes y vecinos del sector.

    Sin embargo, sostener una educación técnica de calidad y con impacto social requiere de infraestructura, insumos y el respaldo de todo el tejido social.

    La jornada de visibilización en los medios es, en realidad, un llamado de auxilio y co-responsabilidad.

    “Esta campaña es una oportunidad para convocar a la sociedad venezolana a apoyar y fortalecer la inversión en la educación, que es la herramienta fundamental para la transformación social”, enfatiza Serrano.

    ¿Cómo sumarse al cambio?

    Mantener los estándares de la nueva especialidad en laboratorio clínico, un área de alta demanda y sensibilidad para la comunidad estudiantil de la región, exige recursos constantes.

    Para sostener este impacto en Guayana, la institución mantiene activos canales de apoyo clave como la tradicional Gran Rifa Fe y Alegría, el programa “Beca a un estudiante” y la campaña “Tu aporte responsable”, iniciativas a las que el empresariado local, los particulares y los egresados pueden sumarse mediante donaciones, alianzas estratégicas o voluntariado directo para garantizar que los jóvenes de Puerto Ordaz cuenten con laboratorios de salud modernos y de calidad.

    La vocera concluyó invitando a la colectividad, al empresariado regional y a las organizaciones aliadas a visitar el centro educativo, conocer de cerca las necesidades de los laboratorios y sumarse a una obra que no solo educa, sino que salva el tejido social de Guayana. “Invertir en Fe y Alegría es, hoy más que nunca, invertir en el progreso sostenible de Venezuela”.