martes, 27 febrero 2024
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Amenazas y abusos militares crean falso efecto de “normalización” de la crisis de combustible en Bolívar

Las protestas ciudadanas han disminuido, y hay quienes lo asimilan como un acostumbramiento del ciudadano a la falta de despacho de combustible. Sin embargo, sigue el malestar por la discrecionalidad con que la ZODI mantiene el control de la gasolina. | Foto Archivo

“Toda la ciudad debería estar protestando para que nos surtan gasolina, pero siempre pasa que nos adaptamos a la situación y hacemos que una situación anormal se normalice en nuestra rutina”. Bajo esta premisa, Rosaura Flores se suma a los cuestionamientos de la “normalización” en la que se convirtió la falta de combustible en el estado Bolívar.

Se trata de una realidad muy particular de la entidad, a la que no escapan otros estados fronterizos, pero al pisar otros estados vecinos como Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro, cambia el panorama.

“Sales de Bolívar, llegas a Caracas, y en todo el viaje consigues gasolina. Apenas vuelves a pisar Bolívar, otra vez el problema, como que las gandolas no cruzan para acá”, cuestionó Flores.

Las protestas ciudadanas han disminuido, pero no el malestar por la discrecionalidad con que la ZODI asumió el control del combustible en la región. Desde que se retomó el suministro por terminales de placa, en Bolívar nunca se cumplió. Sin embargo, conforme pasaron los meses, aumentaron los lapsos entre los días de abastecimiento para cada grupo de placas, además de la incertidumbre de su esperado comunicado en redes sociales.

Es así como un grupo de terminales de placas puede pasar hasta un mes o más sin abastecerse de gasolina en cualquier estación de servicio, subsidiada o dolarizada.

¿Por qué disminuyeron las protestas? 

Jesús Hernández, otro ciudadano que ha vivido constantemente las irregularidades en el suministro de combustible, destacó que en cada estación de servicio hay una metodología. Si hoy, por ejemplo, le toca echar gasolina a las placas 1 y 2, los de terminales 3 y 4 (que llevan días en cola) esperan que los guardias marquen sus vehículos ese mismo día, para asegurar su cupo cuando les corresponda.

El problema está en quiénes organizan esas colas previas. En algunas son la comunidad o los mismos conductores que se organizaron para tratar de mantener orden. En otros, en cambio, hay grupos “colectivos” que toman arbitrariamente los primeros puestos.

Pero estos no son los únicos en cometer abusos. En la estación de servicio Kavanayén, en San Félix, Hernández afirma que son los militares quienes cometen los abusos.

“A mí me tocó echar gasolina el lunes. Los guardias empezaban a meter carros que no estaban en cola. Había choferes que permitían eso para no tener confrontación con ellos, porque la amenaza es que si no lo dejan meter, te sacan de la cola a ti también”, comentó.

Considera que no se trata de una “normalización” del problema, sino de las amenazas y las consecuencias que implican ejercer el libre derecho a la protesta.

“No es que haya una normalización de la incomodidad en el suministro de gasolina, es que si lo haces pierdes el esfuerzo que has hecho durante varios días para lograr surtir, porque la Guardia Nacional te saca, te mete preso, te acusa de ataque al centinela o cualquier cosa que quieran inventar. Por eso es que cuando ocurren las irregularidades son pocos los que protestan, porque las amenazas son latentes”, sostuvo.

De acuerdo con el Informe del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, de 65 reclamos por gasolina que hubo en todo el país durante abril de 2021, solo una se registró en Bolívar.

En ese mes, continuaron las denuncias de corrupción, extorsión y abuso de poder por parte de funcionarios públicos que custodian y administran las estaciones de servicio, destacó el observatorio.