■ Mariángel Mercie
Los jóvenes del movimiento juvenil salesiano de la parroquia Don Bosco en San Félix, fieles a su compromiso con los más vulnerables, informaron sobre los destinos visitados en su ruta de acción social en Caracas tras los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio que afectaron principalmente al estado La Guaira.
Uno de los jóvenes voluntarios destacó que desde su llegada a la Conferencia Episcopal Venezolana, la agrupación se abocó a apoyar a la oenegé Cáritas Venezuela armando kits tras las donaciones recibidas. La delegación partió el pasado 26 de junio con seis jóvenes acompañados por el sacerdote Meyber Espinoza, salesiano de Don Bosco.
“Ha sido un trabajo extraordinario, de unión… Tenemos aquí la gracia de recibir a los jóvenes de la parroquia San Félix, de la familia salesiana Don Bosco. Ha sido increíble cómo estos jóvenes durante mucho tiempo han hecho trabajos de cadena, porque sin orden y clasificación no podemos entregar nada. Agradecemos a estos jóvenes porque han venido de tan lejos”, expresó Yessenia Alcalá, de Cáritas Venezuela.
“Desde que llegamos acá a Cáritas Venezuela hemos estado cargando y descargando camiones con suministros y alimentos, organizándolos y clasificándolos no solo para esta temporada sino para una larga también. Nosotros hemos estado organizando, almacenando, clasificando para colaborar con la ayuda humanitaria que se pueda entregar en todo el país”, declaró Moisés Rondón, del Movimiento Juvenil Salesiano Don Bosco.
Ruta de acción social
La estadía de los jóvenes salesianos tuvo una duración de 6 días, desde el 27 junio hasta el 2 de julio. Las labores no sólo consistieron en la preparación de kits con las donaciones recibidas, sino que también abarcaron un profundo despliegue de acompañamiento humano y espiritual. Los jóvenes brindaron espacios de recreación y compañía para los niños, visitaron hospitales y llevaron la palabra de Dios a través de momentos de oración y la asistencia comunitaria a misas.
Los destinos atendidos durante los tres primeros días de su labor fueron la Conferencia Episcopal Venezolana, la iglesia María Auxiliadora, el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, el Parque Generalísimo Francisco de Miranda (conocido como el Parque del Este) y la Plaza Chacao.
“El padre nos trajo acá al Hospital Pérez Carreño porque está una gran parte de las personas afectadas por el terremoto, entonces vinimos a evangelizar, hacer oraciones y contar por qué y cómo vinimos”, declaró uno de los voluntarios.
“Acompañamos a dos jóvenes, tuvimos la oportunidad de pasar al primer piso del hospital donde conversamos con un afectado que estaba recientemente amputado de su pierna izquierda, en la parte de afuera evangelizamos a las familias”, expresó Joskar Pérez.
El segundo bloque de destinos atendidos fueron el Complejo Cultural Guayana Esequiba, donde un joven manifestó que no pudieron prestar sus servicios, ya que se encontraba lleno de voluntarios por lo que se dirigieron a la Escuela Francisco Pimentel, donde repercutió la mayor parte de recreación (dinámicas, juegos y cantos) para los más pequeños. Igualmente se acercaron a la Plaza Foro Libertador, cerca del Panteón Nacional y en Boleíta.
“Estos muchachos querían acción, pero hay zonas que lamentablemente están colapsadas; donde no hay permisos, igual el Señor nos ha previsto de un espacio significativo donde colaborar”, afirmó el sacerdote Meyber Espinoza.










