Aunque no seamos expertos en fútbol, ¿quién en estos días no está pendiente del Mundial?, sin embargo, ese campeonato no puede hacernos olvidar de esas dimensiones de la sociedad súper importantes, como la educación, recordemos que sin educación un niño, un adolescente, no tiene ni presente, ni futuro, y sin educación ningún país sale de crisis profundas.
Pensemos en la educación venezolana, aquejada de múltiples problemas, algunos ya desde hace varios años, todos importantes. Empecemos por el déficit de educadores, sólo miren este titular de La Prensa de Lara, del pasado 8 de junio: “Para cubrir el déficit docente en Venezuela se requieren 25 años. En los últimos 18 años, en Venezuela se ha registrado una caída del 82% en los egresados de educación. Según un estudio realizado en la UCV, en los 8 institutos de la UPEL y de la UCAB se determinó que en 2008 se graduaron 17 mil y en 2022 tan sólo 3 mil. Cifras similares a las registradas en 2025 en la Universidad de Carabobo”. Citan a Tulio Ramírez, director del Doctorado y Postgrado en Educación de la UCAB. Podríamos dedicar toda la columna a este tema, pero solo agreguemos que hace unos años la Universidad Católica del Táchira cerró la carrera de educación por falta de alumnos; se han cerrado secciones en muchas escuelas por falta de maestros. Hay centros donde los equipos hacen malabarismos, como en Fe y Alegría, en los cuales directores y coordinadores están compartiendo su tiempo dando clases, para no tener a los alumnos sin profesores. Insisto en repetir, que nosotros hemos fundado escuelas en churuatas, casas de familia -mientras se puede construir el local adecuado- pero con maestros, sin maestros no hay escuela.
Siguiendo con el tema educativo, el tema del salario indigno de los docentes en Venezuela, tanto en escuelas públicas como en las subsidiadas afiliadas a la AVEC, como son todas las de Fe y Alegría. Con esos salarios no se puede tener la mente pensando en las clases, activar el cerebro creativo, actualizarse… Los salarios de los docentes venezolanos son los más bajos de toda América Latina, más bajos que los de Cuba y Haití. Con esos salarios es difícil perseverar, y más difícil motivar a jóvenes bachilleres a estudiar educación.
Mencionemos también el tema de la exclusión escolar. Aunque no hay datos oficiales -el Ministerio de Educación no presenta memoria y cuenta desde el 2016- pero según los gremios hay 3 millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes fuera de las aulas, y según estudios de la UCAB, ya se acercan a los 4 millones, pero aún si fueran un millón, son demasiados niños en edad escolar que no tendrán ni presente ni futuro sino estudian.
Y mejor no hablemos de la calidad de la educación en nuestro país, niños saliendo de sexto grado que no manejan la básica competencia de la comprensión lectora e incluso bachilleres que no comprenden lo que leen… Recordemos que, según nuestra Constitución, “toda persona tiene derecho a una educación integral y de calidad”. Y no olvidemos que en ese mismo artículo se contempla que el Estado asignará los recursos necesarios para garantizar este derecho (artículo 103).
¿No creen que en Venezuela necesitamos muchos goles y fanáticos para salvar la educación y sea de verdad derecho para todos nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes?
Pues precisamente por eso, la Federación Internacional de Fe y Alegría, movimiento educativo que nació en Venezuela hace 71 años y hoy está en 23 países, ha lanzado en estos días de fútbol la campaña Un gol por la educación. En esa campaña se recuerda que “la educación es el partido más importante” que debe ganarse. Quiere aprovechar esta emoción que desata el Mundial de fútbol para movilizar apoyo a la educación. Tratar temas educativos, mover apoyo para educar y llegar a más niños, adolescentes y jóvenes.
En Venezuela estamos ya metidos en esta campaña, tenemos 177 escuelas, desde la comunidad e Cojoro, en la península de la Goajira, hasta la comunidad pemón de Manakru, frontera con Brasil, más 5 colegios universitarios, más los centros de capacitación y el programa Educomunicación que ofrece a mayores de 16 años, la posibilidad de cursar o terminar su bachillerato, más un Centro de Formación e Investigación para formar maestros, estén o no en escuelas de Fe y Alegría. Se puede cooperar con esta campaña donando a través de dona.feyalegria.org, cualquier cantidad será bien recibida y ayudará a garantizar aprendizajes a miles de NNA.
¿No creen que vale la pena ser “fanático” de la educación? Y terminamos con uno de los mensajes de esta campaña internacional, “Cuando la educación gana,ganamos todos”. Atrévete pues a meter un gol por la educación.










