No hace falta ser aficionado de los Astros ni preferir la parrillada de Texas sobre la de Kansas City para reconocer la grandeza cuando aparece sobre un terreno de juego.
Quizás por eso se escuchó una notable reacción entre los aficionados presentes en el Kauffman Stadium la noche del viernes mientras el toletero cubano Yordan Álvarez recorría las bases tras conectar un grand slam en el primer inning, su segundo jonrón de esa entrada, para coronar un ataque de nueve carreras que impulsó a los Astros a una victoria por 10-8 sobre los Reales.
Álvarez está construyendo una temporada reservada para figuras históricas, y su primera entrada de dos jonrones y seis carreras impulsadas dejó a todos asombrados. El cubano terminó de 5-3 con un sencillo y se unió a Lee May (29 de abril de 1974) y al miembro del Salón de la Fama Jeff Bagwell (24 de junio de 1994) como los únicos jugadores en la historia de los Astros con dos cuadrangulares en un mismo episodio.
“Increíble lo que puede hacer”, dijo el mánager de Houston, Joe Espada. “Puede cambiar el rumbo de un juego con un solo swing y eso fue exactamente lo que hizo. Es impresionante cómo consigue hits importantes en momentos importantes. Es simplemente un jugador extraordinario”.
Álvarez, quien empató con Kyle Schwarber de los Filis en el liderato de MLB con 23 y 24 jonrones esta temporada, estableció un récord de la franquicia al remolcar seis carreras en un solo inning, durante el explosivo primer capítulo de nueve anotaciones para Houston. Primero conectó un jonrón de dos carreras al jardín izquierdo ante el abridor Luinder Ávila y luego castigó al relevista Mason Black con su segundo grand slam de la campaña.
“Después de conectar el primero y tener otra oportunidad de batear en el mismo inning, sí se me pasó por la mente”, comentó Álvarez al ser consultado sobre la posibilidad de pegar dos jonrones en una entrada.
El grand slam fue el sexto de su carrera, dejándolo a uno del récord de la franquicia. Además, fue su juego número 25 con múltiples jonrones, empatando a Lance Berkman con la segunda mayor cantidad en la historia de los Astros, sólo detrás de Bagwell (31). Y hablando de Bagwell, Álvarez proyecta terminar la campaña con 54 cuadrangulares, una cifra que superaría ampliamente el récord del club de 47 establecido por Bagwell en el año 2000.
Antes del encuentro del viernes, muchos ya consideraban a Álvarez como el principal candidato al premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Su histórico primer inning no hizo más que fortalecer ese argumento.
“Por eso existe toda la conversación sobre el JMV, porque este muchacho está respondiendo”, señaló Espada. “Se ve cómodo en el plato, consigue los hits importantes en los momentos importantes. Está tranquilo, confiado, sabe que pertenece a esos momentos y responde”.
El primer jonrón de Álvarez llegó ante una curva de Ávila que envió hacia la banda contraria para darle ventaja de 2-0 a Houston. Más adelante en el inning, los Reales retiraron a Ávila luego de dos outs y 49 lanzamientos tras otorgarle boleto a Jeremy Peña con las bases llenas. Entonces apareció nuevamente Álvarez para destrozar un sweeper de Black en cuenta de 1-0 y enviarlo, según Statcast, a 419 pies por encima de la pared del jardín central.
Mientras Black realizaba sus lanzamientos de calentamiento, Álvarez tomó una tableta electrónica desde la baranda del dugout para revisar qué tipo de pitcheos suele utilizar el relevista con corredores en posición de anotar. Su reputación como gran bateador, y no sólo como poderoso jonronero, tiene fundamentos.
“Quería obtener esa información y tenerla presente”, explicó Álvarez.
Ni Ávila ni el abridor de Houston, Tatsuya Imai, lograron completar el primer inning. Después de que los Astros enviaran a 12 bateadores al plato y construyeran una ventaja de 9-0, los Reales respondieron con cinco carreras en la parte baja del episodio ante Imai, quien ahora tiene efectividad de 6.43 en 35 episodios lanzados, para acercarse 9-5.
“Mañana mi conversación con él será: ‘Olvídate de esta salida’”, dijo Espada sobre Imai. “No quiero que piense que volvimos al punto de partida. Hay muchas cosas que puede aprender de esta actuación. Hubo lanzamientos bien ejecutados que ellos lograron conectar, pero no estamos empezando de cero. Hay que dejar esto atrás y prepararlo para la próxima”.
No hubo más carreras hasta el octavo inning, cuando Kansas City anotó tres veces para acercarse 9-8. Los Reales dejaron las bases llenas después de que el campocorto Jeremy Peña atacara un rodado lento de Starling Marte y lo retirara por un paso en la inicial.
“Fue una gran jugada defensiva”, señaló Espada.
Pero esta noche giró alrededor de la ofensiva. Y de un toletero de 28 años que continúa reescribiendo los libros de récords con cada swing.






