miércoles, 21 febrero 2024
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OSH: El Estado no garantiza la gratuidad ni la obligatoriedad de la educación

Con el objetivo de dar un balance acerca del inicio de año escolar del período 2022-2023, el Observatorio Social Humanitario se reunió con varios expertos del área educativa quienes dieron su punto de vista en el foro ¿Hacia dónde va la educación?

Según el artículo 102 de la Constitución “la educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades”. Aunque el Gobierno tiene distintos planes que aseguran que este artículo se cumple, el inicio de este nuevo período escolar, el pasado 3 de octubre, fue una evidencia clara de lo contrario.

La primera semana de clases de este período escolar 2022-2023 estuvo marcada por el ausentismo, producto de las fallas del sistema escolar que van desde pésimas condiciones de infraestructura hasta la falta de educadores que en las últimas semanas alzaron su voz para exigir sus derechos laborales. Sumado a esto, la situación económica de muchos hogares hizo, de la compra de uniformes y útiles escolares, un reto.

Es por ello que para ofrecer un balance acerca del inicio de año escolar que va en curso y hablar acerca del rumbo de la educación venezolana, el Observatorio Social Humanitario reunió el 11 de octubre a un panel de expertos en la materia quienes fueron escuchados durante el Foro ¿Hacia dónde va la educación?

La presidenta fundadora de la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes (Fenasopadres), Nancy Hernández de Martín, explicó durante su intervención en el foro que la situación se agravó en el año 2018 cuando el país entró en emergencia humanitaria compleja y con ello la educación, pues, aunque la Constitución establece que el sistema es gratuito y obligatorio, desde el maternal hasta el bachillerato, no se garantiza ninguna de las dos características.

Hernández planteó que el Estado debe asegurarse de que las escuelas tengan una infraestructura adecuada; de la dotación del uniforme, calzado y seguro médico. “Esas condiciones, en el caso de los planteles administrados por el Estado, deben ser garantizados y no lo son. A eso se le agrega que, desde hace cinco años, la inacción del Estado para garantizar que las escuelas estén bien dotadas, los docentes piden colaboraciones a padres y representantes. Esas son las condiciones, agravadas por la situación de la pandemia y con una incertidumbre en los planteles oficiales. ¿Cómo los estudiantes van a continuar sus estudios universitarios con estas carencias?”, expresó.

Resaltó que Venezuela está en mora con el cumplimiento del Objetivo 4 de la agenda 2030, que establece que de aquí a 2030 el Estado debe garantizar un programa de educación a lo largo de toda la vida, “esto es, aquellos que están en la escuela formal y quienes fueron excluidos. El sistema ha excluido a niños, esa exclusión es una de las grandes fallas que tiene Venezuela para garantizar ese objetivo, que habla también de un acceso pleno, de no discriminación, variabilidad en la oferta educativa; y debe garantizar una reinserción, pero Venezuela está lejos de eso, por la deserción que nunca es voluntaria, el sistema los excluye”, agregó.

Fausto Romeo, presidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep), afirmó que la decadencia del sistema educativo “viene en franco deterioro desde hace 30 años” y que la causa es multifactorial. Indicó que la recuperación del sistema educativo no tomará menos de 15 años “porque no se moderniza de un día a otro. Es primero educar a la población”.

Denunció que los que existen actualmente son muy viejos. “Los matices y cambios que se han hecho son superficiales y se les ha dado un matiz también ideológico. No es de ahorita, esto viene desde hace 30 años”.

Para José Manuel Bolívar, integrante de Andiep, uno de los agravantes que afecta directamente la calidad educativa, son los servicios básicos y la infraestructura. “Es esencial que haya baños, agua, electricidad; pero también pupitres, espacios para la interacción. Pero cuando nos vamos al caso venezolano, nos damos cuenta de que no existe nada de esto”.

Bolívar denunció que en Venezuela existen alrededor de 25 mil colegios, alrededor de 21 o 22 mil son colegios oficiales. “Cuando nos vamos a la infraestructura de ellos, vemos que está dilapidada y la inversión necesaria para habilitar esta infraestructura es milmillonaria y eso nos lleva a una gran pregunta: si la educación es prioridad, ¿de dónde saldrá ese dinero? Esa es una pregunta del Estado venezolano. Esa es una pregunta que a los venezolanos nos toca responder si queremos priorizar la educación”.

Recordó que una de las nóminas más grandes es la de los maestros. “Debemos hacernos también preguntas de cuánto deben ganar los maestros. Esto se discute poco, y si multiplicamos la nómina por los ingresos que deberían tener esos profesionales, nos encontramos también que hace falta un volumen inmenso del Estado para garantizar educación de calidad”.

El director de la ONG Un Estado de Derecho, Antonio Canova, dijo que, a su juicio, hay posibilidades de aprovechar la situación que actualmente transita el sistema educativo venezolano. Canova puso como ejemplo India, donde “hay más de un millón y medio de escuelas públicas que no tienen niños inscritos, y hay 72 millones de niños en edad escolar acudiendo a escuelas de bajo costo privadas porque ahí se están formando de buena manera”.

Canova explicó que la educación debe centrarse en las habilidades de cada niño, incluyendo los avances en neurociencias y habilidades del futuro, por lo que debe ser “descentralizado y adaptativo”. Cuestionó la ideal del Estado docente asegurando que “el objetivo de la educación en Venezuela es entrenamiento puro y duro. El Estado docente hay que eliminarlo. En otros países se ha visto adoctrinamiento en las escuelas públicas y en Venezuela no hay ninguna duda, hasta las temáticas. La educación es muy importante como para dejársela al Estado”.

Propuso la inclusión de la tecnología en los procesos, la forma, el método, ya el contenido va a ser descentralizado, “y si a eso le sumamos redes sociales, YouTube, la educación va a ser totalmente digital, es un cambio que se está viendo a pleno en los países ricos. El sistema educativo ya no se va a basar en la enseñanza, sino hacia el aprendizaje”.