viernes, 23 febrero 2024
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Brechas en el acceso a la salud y alimentación atentan contra una vejez digna en Venezuela

El mundo desarrolla una jornada para la toma de conciencia del abuso y maltrato en la Vejez. La desigualdad social y la vulneración de los derechos de los adultos mayores imperan en el país. | Foto William Urdaneta

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 15 de junio como el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una población que es cada vez más propensa a abusos y violaciones de sus derechos. Aunque la discriminación de los adultos mayores es un problema en muchas sociedades, en Venezuela se ve agravado por las pocas condiciones para una vida digna y la falta de garantías del Estado hacia esta población.

En 2020, el año de inicio de la pandemia por COVID-19 -un virus que representa un gran riesgo de mortalidad en la vejez-, en el país solo el 2% de los adultos mayores podían acceder a las medicinas que necesitaran, de acuerdo con el informe Monitoreo del acceso a la salud y a la seguridad social en Venezuela realizado por la organización defensora de Derechos Humanos Convite A.C.

A pesar de ser un derecho de vital importancia, la ONG denunció que, con el pasar del tiempo, aumentan las brechas en el acceso a la salud de la vejez en Venezuela.

Las personas mayores han tenido que enfrentarse a la pandemia de coronavirus totalmente desprotegidos por el Estado y sus instituciones. Además de un plan de vacunación opaco y discriminatorio que aún no explica cómo los adultos mayores que no cuenten con un teléfono celular o conexión de Internet para registrarse en plataformas del Ministerio de Salud pueden acceder a la vacunación

La inseguridad alimentaria a la que son sometidas las personas de la tercera edad también complica su panorama, la mayoría a merced del irregular suministro de las cajas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) que no garantiza calidad nutricional, denuncia la organización.

Según Convite 9 de cada 10 adultos mayores no pueden comer proteína animal, y si lo hacen, es una sola vez al mes. La mayoría manifestó que se han visto en la necesidad de reducir las porciones de comida; 43,6% de los encuestados puede comer solo dos veces al día.

El estudio indica que el 80% de los adultos mayores consultados deben trabajar para costear sus alimentos y medicinas, y, aun así, 94% de ese grupo aseguró que lo que ganan con el sueldo y la pensión es insuficiente para cubrir sus necesidades básicas.

El estudio de convite indica que el 80% de los adultos mayores consultados deben trabajar para costear sus alimentos y medicinas | Foto William Urdaneta

Sin garantías de vida

La organización no gubernamental Convite registró 372 muertes violentas de adultos mayores en 2020. En el Informe de Victimización: Vejez en riesgo, señalan que estas muertes, exceptuando algunas por causas accidentales y otras causas externas, tienen directa o indirectamente relación con las acciones u omisiones del Estado venezolano para garantizar protección a los adultos mayores.

La investigación, realizada entre enero y diciembre de 2020, detalló que, de estas 372 personas, 178 adultos mayores murieron por causas imputables a la delincuencia; 69 por descuido, negligencia o impericia (violencia agravada, arrollamientos o accidentes provocados); 46 muertes tuvieron responsabilidad directa del Estado (inanición, tortura o tratos crueles, o falta de atención) y 79 muertes fueron por suicidios u otro tipo de accidentes.

La mayoría de los adultos mayores que perdieron la vida en estas circunstancias tenían entre 60 y 80 años de edad, 275 eran hombres y 97 mujeres. Los estados con las cifras más altas de fallecimientos violentos se encuentran el Área Metropolitana de Caracas (36), Lara (35), Anzoátegui (33) y Zulia (30).

“La gran mayoría de estos homicidios permanecen impunes. De esta forma, se profundiza la situación de violencia y se viola el derecho a la justicia para las familias de las víctimas”, aseveró Convite.

Pensiones consumidas por la inflación

Los jubilados y pensionados en Venezuela viven una situación preocupante, cobrando un monto simbólico en medio de una hiperinflación que pulverizó las pensiones y los sistemas de jubilación

Los jubilados y pensionados en Venezuela viven una situación preocupante, cobrando un monto simbólico en medio de una hiperinflación que pulverizó las pensiones y los sistemas de jubilación.

En el estado Bolívar, los jubilados y pensionados de las empresas básicas cobran menos de cinco dólares al mes, no cuentan con atención médica de calidad y beneficios como la bolsa de alimentos llega lejos del tiempo correspondiente, lo que los mantiene totalmente desamparados y sin capacidades de tener una vejez digna.

Hugo Medina, presidente de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar, estima que el 90% de los jubilados en Bolívar son enfermos ocupacionales por haber trabajado en empresas de alto riesgo, por lo que resalta la importancia del servicio de seguro médico y medicamentos en los contratos colectivos.

Un mundo mayor

Las Naciones Unidas estiman que entre 2019 y 2030 el número de personas de 60 años o más aumentará en un 38%, de mil millones a 1,4 mil millones, superando en número a la juventud a nivel mundial. Destacan que este crecimiento será especialmente mayor y más rápido en las regiones en vías de desarrollo, por lo que se requiere que se preste mayor atención a los desafíos específicos que afectan a las personas mayores, incluso en el campo de los derechos humanos.

“El envejecimiento de la población está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI, con consecuencias para casi todos los sectores de la sociedad, entre ellos, el mercado laboral y financiero y la demanda de bienes y servicios (viviendas, transportes, protección social…), así como para la estructura familiar y los lazos intergeneracionales”, explica la organización.