jueves, 2 julio 2026

Advierten que devaluación diaria de 1,6% empuja a Venezuela hacia las puertas de hiperinflación

Los economistas Rodrigo Cabezas y Edison Morales señalan que el BCV perdió el control de la política cambiaria, amenazando con disparar el dólar oficial más de 64 por ciento en solo un mes y pulverizar el consumo familiar.
  • La estabilidad económica de Venezuela se encuentra en una encrucijada crítica, los economistas y profesores de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia (LUZ), Rodrigo Cabezas y Edison Morales, encendieron las alarmas al calificar como “extremadamente grave y letal” la tasa de devaluación diaria de 1,66% registrada por el Banco Central de Venezuela (BCV).

    A juicio de los expertos, este ritmo descontrolado evidencia que el ente emisor ha perdido por completo el timón de la política cambiaria, quebrando su propia estrategia de estabilización de precios y arriesgando al país a un inminente colapso.

    Las proyecciones matemáticas que manejan los académicos dibujan un panorama alarmante para el bolsillo de los ciudadanos si esta tendencia se mantiene de forma sostenida.

    Explican que en apenas 30 días, el precio del dólar oficial sufriría un incremento geométrico del 64,4 por ciento, rompiendo la barrera de los mil bolívares por dólar, mientras que el impacto a la vuelta de un año se tornaría sencillamente impredecible, colocando nuevamente a la nación en el umbral de la hiperinflación.

    El efecto colchón y el golpe al bolsillo

    Los analistas explican que una devaluación oficial a esta velocidad genera un clima de profunda incertidumbre y temor que altera de inmediato el comportamiento de los agentes económicos. Al buscar refugio en la divisa estadounidense, se dispara la brecha cambiaria y se presiona al mercado paralelo.

    En una economía altamente dolarizada como la venezolana, en la cual el dólar opera como el marcador de precios de referencia, la devaluación y la inflación caminan inevitablemente de la mano.

    Esta dinámica distorsiona por completo las estructuras de costos del sector comercial, ante el miedo de no poder reponer inventarios, los supermercados, farmacias y comercios en general se ven obligados a subir sus precios incluso por encima de la devaluación diaria, creando un colchón de protección que termina acelerando la inflación general y devorando el poder adquisitivo de la población.

    Pobreza monetaria y desplome del consumo

    El aspecto más humano y preocupante de esta crisis recae sobre la masa laboral. Cabezas y Morales hicieron un llamado urgente sobre el drástico agravamiento de la pobreza monetaria que esta política significará para los trabajadores, ensañándose con especial crudeza contra aquellos que perciben ingresos fijos en bolívares.

    Desde la perspectiva macroeconómica, esto se traducirá en una caída estrepitosa del consumo familiar, lo que afectará directamente al producto interno bruto proyectado para este año.

    Ante este escenario, los profesores universitarios afirmaron que el BCV le debe una explicación política y técnica transparente al país.

    Cuestionaron firmemente la gestión de la directiva del Banco Central, exigiendo saber el destino de los crecientes ingresos en divisas provenientes de la actividad exportadora de petróleo y por qué ese flujo no se ha utilizado para consolidar un nivel adecuado de reservas internacionales que sirva como dique de contención para estabilizar el mercado interno.