miércoles, 10 junio 2026

Mujeres en roles públicos en Iberoamérica enfrentan violencia digital

Un monitoreo realizado con herramientas de inteligencia artificial de Naciones Unidas sobre 581.440 interacciones en X dirigidas a 351 perfiles de mujeres con roles públicos en ocho países, reveló resultados alarmantes.
  • Un informe pionero evidencia la violencia digital contra las mujeres (VDCM) en la región, pues de cada cinco mensajes dirigidos a mujeres políticas, periodistas, activistas y defensoras de derechos humanos en la red social X, uno contiene algún tipo de agresión. Así lo constata el estudio Prevenir la violencia digital contra las mujeres en Iberoamérica, elaborado por la Secretaría General Iberoamericana (Segib), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Iniciativa Iberoamericana para Prevenir y Eliminar la Violencia contra las Mujeres (Iipevcm).

    El documento, publicado a fines de 2025, define la VDCM como “toda acción u omisión que cause muerte, daño o sufrimiento físico, psicológico, moral, sexual o económico contra las mujeres, por el hecho de ser mujeres, o que las afecte desproporcionadamente, a través de la tecnología digital”. 

    Los resultados muestran que se trata de una expresión contemporánea de las violencias de género estructurales que se amplifica mediante algoritmos, y se prolonga indefinidamente en el espacio digital, buscando silenciar voces y deslegitimar la participación pública femenina.

    El estudio es un monitoreo realizado con herramientas de inteligencia artificial del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, de 581.440 interacciones en X dirigidas a 351 perfiles de mujeres con roles públicos en ocho países: Andorra, Bolivia, España, México, Panamá, Portugal, República Dominicana y Uruguay. 

    Los resultados son alarmantes: 162.159 interacciones (28 % del total) contenían al menos una de las cinco categorías de violencia analizadas. Tras ponderar los datos por país, el promedio muestra que una de cada cinco interacciones era violenta.

    Las categorías más frecuentes son: subestimación de capacidades profesionales, comentarios sobre el cuerpo y la sexualidad, ataques por identidad, descalificaciones por afiliación política y amenazas (incluido doxing). México registró el mayor porcentaje de violencia (40,6%), seguido por Bolivia (39,9%).

    En el otro extremo se ubican Andorra (6,7%) y República Dominicana (5,2%). Un dato especialmente preocupante es la confluencia de violencias: el 15% de los mensajes agresivos combinaban dos o más categorías, siendo la fórmula más común “subestimación de capacidades junto al ataque político”.

    El informe contextualiza la VDCM como parte del backlash de género en un escenario de retrocesos democráticos. Sus consecuencias trascienden la pantalla: ansiedad, aislamiento, miedo, autocensura, abandono de cargos públicos e incluso suicidios. A nivel global, el 85% de las mujeres ha experimentado o presenciado violencia en línea.

    Aunque países como México, Argentina, Ecuador y Paraguay han avanzado con leyes específicas, persisten brechas en datos sistemáticos, protocolos de denuncia y articulación con las plataformas digitales.

    Las conclusiones son contundentes: la violencia digital no es “un problema de internet”, sino un desafío democrático y de derechos humanos. El estudio propone actualizar marcos normativos con enfoque de género e interseccional, integrar la VDCM en planes nacionales de prevención, desarrollar sistemas de monitoreo y promover la corresponsabilidad de las plataformas. (Con información de Medianálisis)