La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) materializó una de las principales muestras de transferencia de conocimiento y capacidades investigativas fuera de Venezuela al desarrollar en Panamá el Estudio Nacional sobre Condiciones de Vida y Bienestar (Encovi Panamá), versión de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida que, desde 2014, conduce el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la institución.
La primera edición del estudio, correspondiente a 2024, fue presentada oficialmente en noviembre del año pasado. El levantamiento estuvo a cargo de la Fundación Planta de Generación de Energía Social (PGES), entidad panameña creada por la UCAB, en 2018, en alianza con la Universidad Santa María La Antigua (USMA) de ese país.
Con una muestra de 5.261 hogares y cobertura en territorios urbanos, rurales e indígenas, Encovi Panamá 2024 analizó dimensiones como salud, educación, empleo, seguridad social y relaciones de género, bajo un enfoque de derechos, equidad y ciclo de vida.
El proyecto contó con el aval de las autoridades gubernamentales panameñas y el apoyo financiero del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Madurar aprendizajes con nuevos enfoques metodológicos
El director de Transferencia de la UCAB, Jesús Robles, destacó que la experiencia permitió “madurar los aprendizajes” acumulados por la universidad en más de 11 años de trabajo con Encovi Venezuela.
“Con esa idea, de tener 11 años desarrollando la Encovi en Venezuela, se pensó en por qué no transferir esta experiencia metodológica a Panamá”, señaló, al tiempo que resaltó que el proyecto generó un “valor agregado” por su desarrollo conceptual y por sumar la medición del “bienestar subjetivo” a otros datos como ingreso, empleo, escolaridad o acceso a servicios públicos.
En este sentido, la directora del IIES UCAB, Anitza Freitez, explicó que el estudio incorporó este indicador porque, a diferencia de Venezuela, ese Panamá cuenta con datos oficiales y acceso, sin restricciones, a “una oferta diversa de fuentes de información” sobre los principales indicadores socioeconómicos de la población, lo que requería ir más allá en la investigación.
“Tratamos de sondear cuál es la percepción de la gente sobre su estado de bienestar. No es solamente si tienes acceso o no a la educación o a la salud, sino cómo tú percibes que el Estado está cumpliendo sus funciones de garantizar el acceso a la educación y a la salud, por ejemplo; eso lo podemos hacer con relación al trabajo y a otros aspectos, porque te ayuda a identificar, desde la óptica de las personas, qué aspectos hay que mejorar”, indicó.
Freitez agregó que el diseño metodológico también incluyó dimensiones transversales como género, condición étnico-racial, diversidad territorial y ciclo de vida, con especial atención en los adultos mayores, dada la transición demográfica avanzada de Panamá.
El aporte de Encovi Panamá: la investigación como herramienta para el cambio social
El rector de la UCAB, Arturo Peraza, s.j., afirmó que uno de los aportes de Encovi Panamá es que constituye una “fuente de información confiable” -y con visión más amplia- para orientar líneas de trabajo y acción social de los responsables de políticas públicas.
“Para el Estado panameño ha sido muy importante el contraste informativo que significa la Encovi, por la seriedad del modelo que tiene esta encuesta y, al mismo tiempo, porque aborda dimensiones que quizá los Estados no abordan de la misma manera, fijándose fundamentalmente en los problemas de vulnerabilidad que puede haber en las poblaciones”, expresó.
También rescató el valor del enfoque del estudio porque concibe a la investigación como herramienta de cambio. “El mismo Estado panameño ve que puede obtener una línea de base que le permita entender cuáles son las brechas sociales que tienen que tratar de cerrar y dónde podrían estar los objetivos fundamentales de su acción social y de políticas públicas que tienen que desplegar”.
Interlocución academia-sector público: clave para incidir en políticas públicas
El vicerrector administrativo de la UCAB, Gustavo García, sostuvo que la interlocución lograda entre la academia y el sector público para la Encovi Panamá representa otro aprendizaje valioso “para traer de vuelta a Venezuela”. Los entes e instituciones del gobierno de ese país (el Instituto Nacional de Estadística y Censo; el Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio de la Mujer, entre otros) se involucraron en el estudio.
“Lo más importante de estos esfuerzos de investigación es que puedan estructurarse iniciativas de formulación de políticas públicas y desarrollo de programas específicos, que puedan aglutinar no solo al Estado, sino a las organizaciones no gubernamentales y al sector privado”, apuntó.
Anitza Freitez añadió que el proyecto Encovi Panamá 2024 nunca supuso competir con las instituciones públicas de Panamá, sino complementar los datos que ellas proveen.
“Nosotros aquí (en Venezuela) hace rato que no tenemos ese relacionamiento con el sector público. Desde el principio entendieron el sentido de la colaboración, la pertinencia, y aprobaron los recursos que podían aportar para este proyecto. El propósito era obtener información complementaria que pudiera ayudar a estas instituciones a reforzar los programas que ya existen o plantearse otro tipo de programas”, afirmó la doctora en demografía.
Lo que viene: seguir avanzando en Centroamérica
La Universidad Católica Andrés Bello prevé que esta experiencia abra la puerta a estudios comparados en otros países de Centroamérica. Jesús Robles adelantó que la universidad ya trabaja en una posible transferencia de la encuesta hacia Guatemala y El Salvador.
“Ya firmamos un convenio con universidades jesuitas y estamos en negociaciones con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para avanzar en estas experiencias. Es una proyección del esfuerzo en cuanto a las capacidades que tiene la UCAB fuera de Venezuela”. (Comunicaciones UCAB)








