La sede del Inces ubicada en El Roble, San Félix, ha sido el escenario de un innovador proyecto: la creación de un vehículo kart en fase de prototipo que, aunque aún sigue en construcción para poder ser conducido con su motor, ya fue exhibido en las instalaciones del centro académico.
Richard González, jefe del Inces, desempeñó un papel fundamental en este esfuerzo, colaborando con los recursos a su disposición. La idea del vehículo kart surgió a raíz de una solicitud del Inces para desarrollar un proyecto por perfil. “Esta fue una iniciativa propia de los maestros técnicos productivos, a quienes se les permite ser creativos con sus propuestas”, subrayó González.
Ahondando más en la operación, fue el maestro técnico productivo Juan José Gil, del perfil de electricidad automotriz, quien propuso la construcción de un carrito con todos sus accesorios. Junto a él, maestro técnico productivo Jesús Solórzano, del perfil de reparación y mantenimiento de motocicletas de bajo cilindraje, lideraron un equipo de 43 estudiantes para dar vida a esta idea, cada uno con habilidades específicas para concretar cada labor y así en conjunto construir el auto.
Un kart es un vehículo monoplaza o multiplaza, sin suspensiones y con o sin elementos de carrocería, con cuatro ruedas no alineadas, las dos ruedas delanteras ejercen el control de dirección y puede funcionar tanto a pedales como con motor.
Uno de los mayores retos que enfrentaron durante la fabricación fue la falta de una buena conexión eléctrica para los equipos de soldadura en la institución, lo que los obligó a soldar en otro taller. A pesar de los desafíos, el vehículo -que es un prototipo- ha sido encendido, aunque su velocidad máxima aún es desconocida ya que faltan por fabricar los pedales, la palanca y algunos equipos de seguridad. Sin embargo, el tutor comentó que sí se ha rodado de forma manual, destacando la experiencia como “muy apreciada por los muchachos”.
El costo total del auto no ha sido determinado porque la mayoría de los materiales utilizados son reciclables y el proyecto aún no está finalizado. No obstante, el fin último es que sea muy económico, facilitando que más personas puedan disfrutar de este proyecto. “Este kart es considerado una excelente idea de entretenimiento educativo, ya que incorpora todos los componentes de un automóvil: su sistema eléctrico completo, encendido y luces decorativas, entre otros”, expresó González.
El Inces tiene planes ambiciosos para el futuro, incluyendo la fabricación de varios prototipos similares. El objetivo es validar que la formación ofrecida está logrando los objetivos planteados por el presidente Wuikelman Ángel Paredes en la nueva transformación del Inces. “Esto implica contribuir a la construcción de un nuevo modelo económico, diversificándolo y fortaleciendo el motor industrial automotriz”.
Además buscan motivar a los jóvenes en el mundo de la mecánica, entusiasmándolos a aprender y a ser creativos en su proceso de crecimiento, demostrando que la entidad no solo enseña técnicas, sino que también inspira a cada joven que se adentra en cualquier rama de conocimiento.
Otros proyectos
Además del vehículo, la institución ha desarrollado otras iniciativas innovadoras. Un ejemplo es un dispensador de líquido, similar a un filtro, con una capacidad de 120 litros. Este proyecto, que permite regular la temperatura del agua o del líquido añadido, fue desarrollado por el perfil de refrigeración bajo la dirección del maestro técnico productivo Joel Cabrera junto con sus estudiantes.










