Lo que comenzó como una respuesta espontánea ante la tragedia que viven miles de familia por los terremotos del 24 de junio, se convirtió en una de las mayores movilizaciones solidarias en Ciudad Guayana.
Ciudadanos, estudiantes, gremios profesionales, empresarios, iglesias y organizaciones civiles han enviado toneladas de insumos necesarios para afectados por los terremotos y para quienes trabajan en el rescate de cuerpos que se mantienen bajo los escombros.
El balance que ofrecieron voluntarios que estuvieron en el centro de acopio de la Plaza Monumento, en Alta Vista, y que se llevaron a la iglesia Nuestra Señora de Coromoto, fue de 67,7 toneladas de insumos recolectados en cuatro días, informó José Manuel González, voluntario de dicho centro de acopio.
“Por encima de todas las cosas, la empatía y la solidaridad fueron el principal motor que ha movido a todos los guayaneses”, expresó.
Del total recaudado, se contabilizaron 4,8 toneladas de agua potable, 20 toneladas de medicinas, 30 toneladas de alimentos, 12 toneladas de ropa y calzado, y una tonelada de herramientas de trabajo, insumos que fueron entregados a Cáritas de Venezuela para su distribución en las zonas afectadas.
El padre José Gregorio Salazar destacó el esfuerzo conjunto de la ciudadanía y las instituciones. “Me siento orgulloso de ser venezolano, orgulloso de ser guayanés por todo este logro que se ha alcanzado”, afirmó el párroco de la iglesia Nuestra Señora de Coromoto.
Asimismo recordó que la emergencia no solo afectó a La Guaira. También existen necesidades en estados como Yaracuy, Falcón, Aragua, Carabobo y Lara, mientras que inundaciones en Portuguesa han generado más familias damnificadas.
Siete camiones de solidaridad
Otro de los puntos de acopio que se mantendrá en los próximos días es el de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), extensión Guayana. Isabel Maurera, directora de Desarrollo Estudiantil, informó que desde el jueves 25 de junio han salido siete camiones de 49 pies, cargados con alimentos, agua, medicinas, artículos de higiene, ropa y alimentos para mascotas.
Maurera aseguró que la respuesta ciudadana superó cualquier expectativa, ya que desde el inicio, cientos de personas se han sumado a las labores de clasificación, embalaje y despacho de donaciones.




“No sé cómo definir en una sola palabra este mar de ayuda tangible y también del recurso humano que aquí ha llegado”, expresó.
Destacó que cada jornada ha contado con más de 200 voluntarios, entre ellos alrededor de 150 estudiantes ucabistas, además de alumnos de otras instituciones educativas, profesores y miembros de la comunidad.
Aunque la universidad continúa recibiendo donaciones, Maurera explicó que actualmente la prioridad ha cambiado. La ropa usada dejó de ser una necesidad urgente y ahora se requieren prendas íntimas nuevas para mujeres, hombres, niños y niñas.
Gremios empresariales también suman esfuerzos
La movilización solidaria también ha involucrado a organizaciones empresariales de la región. Francisco Piñango, representante de la Cámara Inmobiliaria del estado Bolívar, informó que la alianza conformada por Rotary San Félix, Cámara Inmobiliaria, Cámara de la Construcción, Camindustria y Fedecámaras Bolívar ha logrado reunir aproximadamente ocho toneladas de insumos.
“Desde que iniciamos esta acción conjunta hemos recaudado aproximadamente ocho toneladas de insumos, incluyendo colchones, medicinas y otros artículos necesarios”, explicó.



El primer cargamento fue enviado a través de la empresa Zoom del Orinoco, mientras que una segunda entrega contó con el apoyo de la comunidad chino-venezolana, que facilitó un camión para el traslado de la ayuda.
Piñango señaló que continúan recibiendo donaciones y que actualmente las mayores necesidades son colchones y medicamentos.
Lejos de dar por concluida la campaña, los voluntarios del centro de acopio de la plaza Monumento anunciaron una nueva etapa de recolección. Los puntos improvisados darán paso a centros permanentes en instituciones como la iglesia Virgen de Coromoto, el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Abogados y otros gremios de la ciudad.
La meta es mantener un flujo constante de ayuda mientras persista la emergencia.










