







Una propuesta gremial contempla la creación de una cartera especial de créditos con tasas y plazos de pago preferenciales para el sector comercial, articulada con un esquema de alivio fiscal temporal como único salvavidas para evitar la quiebra masiva de los negocios que aún quedan en pie.

El centro comercial fue utilizado durante tres años como refugio para damnificados, mientras que en los otros 11 años que se mantuvo la infraestructura expropiada fue sometida al abandono por parte de las autoridades que nunca materializaron ninguno de los proyectos que plantearon.