







Palumbo señaló que aunque tienen contacto constante con el Órgano Superior de Transporte, que depende del Ministerio de Transporte y Comunicación, la respuesta a las demandas del sector no ha sido efectiva.

Según la legislación vigente es responsabilidad de la municipalidad la elaboración y aplicación de un Plan Maestro de Vialidad y Transporte en el cual se deben contemplar las vialidades por las que puede transitar el transporte de carga, por lo que se hace necesario que ese marco regulatorio sea específico y efectivo para su aplicación.

El gremio del transporte de carga sostuvo una reunión con la directiva de la Asociación de Aduaneros del Táchira, con el fin de que se eleve la urgente petición ante el gobierno regional de habilitar la vía por Rubio.

Son más de 600 vehículos a los que se les vence la póliza a partir del mes julio, pero el hecho de que Venezuela no esté dentro de la Comunidad Andina complica el escenario y pone en una especie de limbo la posibilidad de habilitar los vehículos.

En total, serían más de 620 vehículos de carga pesada los que se verían afectados de no haber una respuesta oportuna y a corto plazo.

El flujo de transporte pesado varió a lo largo del trimestre; en enero se registraron 1.334 vehículos, mientras que febrero alcanzó la cifra más alta con 1.623 gandolas.

Los puentes Simón Bolívar y Atanasio Girardot son los más usados por Colombia para sus exportaciones, mientras que el Francisco de Paula Santander y el Atanasio Girardot son los más empleados por Venezuela.

Por los tres puentes del eje San Antonio del Táchira-Ureña se movilizaron 14.697 vehículos de carga pesada con 332.127 toneladas: 246.011 de Colombia y 86.116 de Venezuela.

La reaparición de largas filas en las estaciones de servicio del estado Bolívar reaviva el temor y la frustración entre los conductores, recordando tiempos difíciles que parecían haber quedado atrás.

Productores advierten que de continuar la situación, las siembras y cosechas estarían en peligro, lo que agravaría la situación de dos tercios de la población venezolana, que según el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, no cuenta con un suministro estable y suficiente de alimentos.