







Ante el alza del dólar y la devaluación de la moneda local, usuarios en redes sociales han expresado su malestar por la crisis económica que atraviesa el país y que ahora, tras el doble sismo del 24 de junio, impacta con más fuerza a los venezolanos.

Comercios han comenzado a utilizar el euro como referencia para fijar precios, debido a la rapidez con la que se mueve el mercado cambiario y la búsqueda de mecanismos para proteger márgenes de ganancia y reponer inventarios.

Para un trabajador que cobra en bolívares y no ha recibido un aumento salarial equivalente, o que recibe bonos que tampoco se han ajustado al mismo ritmo, eso significa que su poder adquisitivo se ha erosionado significativamente en solo cuatro meses y medio.

El economista José Guerra explicó que el BCV no tiene en la caja todos los dólares producto de la venta del petróleo y está sin reservas para intervenir en el mercado y cubrir la demanda de divisas.

Economistas advierten que, sin un plan de estabilización macroeconómica, el bolívar seguirá perdiendo terreno frente al dólar. La falta de confianza en la moneda local, sumada a una política monetaria expansiva y una limitada oferta de divisas, alimenta la expectativa de nuevas devaluaciones en los próximos meses.

El aumento del dólar del BCV se asocia a diversos factores macroeconómicos. Especialistas mencionan la expansión monetaria, la reducción del ingreso petrolero y la falta de confianza en la política económica como los principales impulsores de esta tendencia.

La valoración del billete verde es relevante para el proceso de formación de precios de todos aquellos productos que incluyen componentes importados en su producción y representa un importante marcador para el comercio y los servicios.

Para los venezolanos, el bolívar es la moneda oficial; sin embargo, el dólar -e incluso el euro- han ganado terreno como referencia para establecer los precios de artículos, servicios y hasta trámites. Esta es una práctica heredada del periodo hiperinflacionario que vivió el país entre 2017 y 2021.

A pesar de la denuncia de Maduro, el dólar oficial no pierde el pulso frente al dólar paralelo y su alza se evidencia progresivamente, al punto de aumentar un 339% en un año, pues en enero de 2022 estaba fijado en unos 4,62 bolívares por divisa.