martes, 7 julio 2026

Pedersen se impone en Foix, Torstein nuevo líder

El pedalista danés del equipo Lidl Trek coronó una escapada para imponerse en la cuarta etapa del Tour de Francia disputada entre Carcasona y Foix sobre 181,9 km, donde el maillot amarillo cambió de dueño.
  • El danés Mads Pedersen (Lidl Trek) fue el más audaz entre los héroes de la escapada del día y logró imponerse con autoridad en la cuarta etapa del Tour de Francia, disputada entre Carcasona y Foix sobre 181,9 km, en la que fue agraciado con el maillot amarillo el noruego Traeen Torstein (Uno X), quien heredó la prenda del esloveno Tadej Pogacar en un día de “descanso” para los favoritos.

    Pedersen (Tollose, 30 años) no faltó a la primera cita de los aventureros y se mostró imbatible en un final al sprint con 10 supervivientes de la multitudinaria escapada del día. El danés, campeón del Mundo en 2019 y perteneciente al “club de ganadores de etapa en las tres grandes”, no dio opción. Lanzó el sprint de lejos y celebró su segundo éxito en el Tour.

    Alzó los brazos eufóricos con un tiempo de 4h.10.45, en una jornada marcada por el calor abrasador, a una media de 43,5 km/hora. Batió al estadounidense Sean Quinn (EF Education) y al combativo español Raúl García Pierna. Otro ciclista del Movistar, Pablo Castrillo, entró noveno.

    En octavo lugar pasó el nuevo líder, el noruego Traeen Torstein, nacido en Honefoos hace 30 años, el mismo que lució el maillot rojo de líder en la Vuelta a España 2025 durante 15 días, aprovechando una fuga permitida. Aquella vez le quitó el maillot a Vingeggard; esta vez, a Pogacar.

    El pelotón principal llegó a 13 minutos, tranquilo, unido. Objetivo cumplido para Pogacar: dejar el maillot amarillo hasta nuevo aviso. Pelear todas las etapas y desgastar el equipo no es rentable. El rey del Tour y los aspirantes ya tendrán tiempo de asomar la cabeza.

    La general sufrió un vuelco total, ficticio en realidad, ya que los favoritos quedaron con las mismas diferencias. Torstein pasa al mando, le sigue Quinn con el mismo tiempo y el checo Vacek a 3.50. Pogacar aparece cuarto a 7.53 al frente de la alta jerarquía. Tortstein es el tercer noruego líder en el Tour, después de Thor Hushov y Alexander Kristoff.

    Los favoritos pacto de no agresión

    Carcasona era un horno cercano a los 40 grados. La calima se convirtió en el rival común para el pelotón en una jornada marcada para los más audaces. Pasados los primeros asaltos en Cataluña y Pirineos, los favoritos decretaron pacto de no agresión.

    Los dos equipos navarros, Movistar y Caja Rural se unieron antes del banderazo para la foto para celebrar San Fermín, todos tocados con el pañuelo rojo. Mientras, en un alarde de “generosidad”, la UCI decidió ampliar las zonas de avituallamiento para combatir los devastadores efectos del calor sobre los héroes de la ruta.

    Algún corredor tiraba de ironía en la salida: “los dirigentes deberían apagar el aire acondicionado en sus coches, a ver cómo se sienten”. Un día especialmente duro, penoso, en condiciones extremas, donde el agua y el hielo son los únicos que alivian los cuerpos de estos atletas.

    Enseguida se desmigajó el pelotón con una expedición de 34 hombres. Ningún representante de los grupos de Pogacar, Vingegaard y Seixas. Los nombres de la general dieron licencia a los cazaetapas, aspirantes al maillot verde y valientes varios.

    Entraron en el proyecto 3 hombres de Movistar: Castrillo, el incansable García Pierna y Oliveira, también Ion Izagirre por el Cofidis, y Nicolau y Molenaar del Caja Rural, equipo empeñado día a día en justificar su invitación al Tour.

    No faltaron velocistas de pedigrí como Pedersen, Philipsen, Matthews y Girmay, guerreros como el “capitán América” Quinn Simmons y el campeón de Francia Romain Gregoire, tampoco el noruego que fue líder en la Vuelta 2025 Traeen Torstein. Entre los 34 rebeldes, 6 ganadores de etapa y 3 maillots verdes del Tour.

    Movistar ambicioso con Castrillo

    La expedición superó en comandita el Col de Bedos (4a, 3,3 km al 4,4 %) con una ventaja de 3.15 minutos y elevó la renta a 3.40 en el Paradis (3a, 5,6 km al 4,3%). Mientras, el UAE marcaba el ritmo cansino en un pelotón que bastante tenía con bajar la temperatura corporal a base de “duchas” con los bidones. La victoria estaba delante viendo la actitud del grupo principal, que ya cedía 7.15 en la cima de Coudons (2a, 10,9 km al 5,5%), a mitad de carrera. Por el alto pasaron escapados Tratnik y Vacek, pero se desfondaron después en la última subida del día, el Col de Montségur (2a, 6,9 km al 6,1%), donde quedó al frente un definitivo grupo de 10 por la victoria.

    Pedersen cumplió el papel de favorito

    Castrillo, escoltado por García Pierna, se animó a atacar en dos ocasiones subiendo el puerto, de lejos, pero el jacetano fue frenado por los hombres del Lidl Trek. La formación de Juan Ayuso llevaba mayoría absoluta con tres hombres, y de calidad: Pedersen, Vacek y Simmons.

    Desde la cima, no lejos de la famosa fortaleza cátara de Montségur, quedaban 35 kilómetros de descenso hasta Foix. El grupo de favoritos rodaba a 12 minutos. Diez hombres en busca de la gloria en Foix, localidad de la región de Occitania.

    Diez por el triunfo. Pedersen lo tenía fácil para rentabilizar la fuga, pues era de largo el más rápido. Sabedor del asunto, Castrillo intentó sorprender por tierra, mar y aire, pero Vacek lo frenaba en seco. La suerte estaba echada. En la última curva atacó Vauquelin en la última curva, pero la respuesta de Pedersen fue demoledora. Se puso en pie y levantó los brazos.

    Pedersen luce en su palmarès 60 triunfos, 5 de ellos en el Giro, 4 en la Vuelta y 2 en el Tour. Esta temporada firmó la primera en Foix, donde además se enfundó el maillot verde por puntos. Ese es su gran objetivo. Dio un primer paso de gigante.

    Quinta etapa, primera fiesta para los sprinters

    Por fin llegó la primera oportunidad clara para los velocistas en la quinta etapa que se disputa este miércoles entre Lannemezan y Pau, de 158,3 km. Los equipos de los “guepardos” tratarán de evitar escapadas incómodas y propiciar la llegada al sprint. La Cota de Baleix (3a, 1,3 km al 7,5) no debería cambiar el pronóstico.