







La cotización del dólar mantiene aumento sostenido desde octubre de 2024 en detrimento del bolívar.

La valoración del billete verde es relevante para el proceso de formación de precios de todos aquellos productos que incluyen componentes importados en su producción y representa un importante marcador para el comercio y los servicios.

Ante las medidas aplicadas por la administración de Maduro sobre el dólar paralelo, muchos comercios y ciudadanos han comenzado a fijar precios en euros o en criptomonedas como el USDT.

Además del impacto en la inflación, el incremento de la cotización del dólar también tiene efectos en la capacidad de compra de los trabajadores, sobre todo, de los que cobran sus salarios en bolívares, como los que laboran en el sector público.

El alza del dólar, que expertos señalan como la principal causa del aumento de precios, también afecta el poder adquisitivo, sobre todo de los trabajadores públicos y de los pensionados, quienes cobran en la moneda local.

Asdrúbal Oliveros alertó que habrá más inflación y devaluación. Además cuestionó a quienes afirman que la cancelación no producirá efectos negativos en la población al impactar de lleno en la economía.

La disparidad entre ambas tasas se debe principalmente a factores como alta inflación, incertidumbre económica y limitada oferta de divisas en el mercado oficial.

“Las cifras de enero, mes tradicionalmente de inflaciones bajas, ponen de manifiesto que la inflación está tomando nuevos impulsos de la mano de la depreciación de la moneda al abandonarse en septiembre de 2024 el régimen de tipo de cambio cuasi fijo y adoptarse uno de mini devaluaciones”, destaca el Observatorio Venezolano de Finanzas.

A partir de octubre, la cotización oficial ha aumentado prácticamente a diario, lo que tiene un impacto directo en bienes y servicios, en su mayoría cotizados con base en el dólar.

Consecomercio hizo recientemente un llamado a los consumidores a exigir el cumplimiento de la normativa sobre las transacciones en divisas y subrayó la importancia de mantener a la vista el indicador del BCV para garantizar la transparencia.