







Estas acciones se dan luego de que el secretario de Estado Rubio mencionara ante el Senado el cierre del centro de reclusión, al que describió como un espacio asociado a prácticas de represión política.

Desde hace cuatro meses, parientes de los presos políticos se mantienen en vigilia en las inmediaciones de El Helicoide para exigir su liberación y el respeto a los derechos humanos.

Las organizaciones de derechos humanos han cuestionado la falta de transparencia en estos procedimientos en los que las autoridades no entregan un listado con los datos de las personas beneficiadas por las medidas.

Algunos de los manifestantes se cubrieron la boca con tirro y cargaron un ataúd de cartón pintado de negro, en el que se leían los nombres de los presos políticos fallecidos bajo custodia del Estado.

A través de un comunicado oficial, Clippve condenó la versión del Ministerio para el Servicio Penitenciario, calificándola como la admisión de un “crimen de Estado”.

La organización insistió en que las víctimas “no se oponen a la paz”, pero no están obligadas a aceptar “la negación, la burla ni el silencio obligado”.

Las autoridades aún no han publicado un listado con las identidades de los amnistiados, pese a la petición pública del alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk.

Decenas de personas pasan sus noches en carpas y espacios improvisados para resguardarse.

También se elevó una denuncia ante la falta de liberaciones de mujeres privadas de libertad, señalando que hay mujeres mayores de 60 años que tienen problemas de salud y se mantienen detenidas.

“El dolor de estas familias no puede seguir prolongándose. ¡Basta de espera! ¡Libertad plena para todos los presos políticos!”, manifestó Clippve.