







Para el criminólogo Izquiel, la extradición depende de un sistema ineficiente e incluso la captura recae en la actuación de una policía que también tiene una importante precariedad.

A pesar de que el país norteamericano goza de unos niveles relativamente altos de adhesión al Estado de derecho en comparación con otros países, en varios de los indicadores que mide el WJP se encuentra casi a la cola del mundo.