







Quienes pueden optar a la ciudadanía estadounidense son residentes permanentes legales que han tenido la tarjeta de residencia durante tres o cinco años, según sus casos.

“Retomamos el propósito original de la ley para garantizar que los extranjeros se desenvuelvan correctamente en nuestro sistema de inmigración”, declaró Zach Kahler.

La medida forma parte de la política migratoria más estricta del presidente y se produce apenas dos días después de que se suspendieran las solicitudes de inmigración para ciudadanos de 19 países.

El director de Uscis explicó en un mensaje difundido en la red social X que la agencia detuvo la resolución de solicitudes “hasta garantizar que cada extranjero sea inspeccionado y verificado al máximo nivel posible”.

Esta nueva orden representa restricciones migratorias adicionales para cubanos y venezolanos, comunidades en las que hubo apoyo a Trump en las elecciones de 2024.

“Al quedarse sin estatus, quedan sin cualquier tipo de oportunidad para mantener una protección migratoria. En ese momento podrían ser detenidos y enfrentar un proceso de deportación”, afirmó el abogado migratorio Haim Vásquez.

“Los casos de asilo enfrentan un panorama muy preocupante en Estados Unidos”, afirma el abogado de inmigración Alex Gálvez.

Los solicitantes de la ciudadanía deben responder correctamente a 12 de 20 preguntas, esto es el mismo porcentaje que antes (60%), cuando había que contestar 6 de 10 preguntas.

En su fallo, el juez Chen subrayó que la medida de Noem es “sin precedentes” en los 35 años de existencia del TPS, pues revoca una protección vigente y podría afectar la estabilidad económica y social de comunidades en todo el país.

La nueva política apunta a aliviar el volumen sin precedentes de más de 1,5 millones de solicitudes de permiso de trabajo pendientes en el Servicio de Inmigración y Ciudadanía.