







“La liberación de presos políticos no es ningún acto de clemencia. Ninguno de ellos debió estar preso. La dictadura los secuestró tratando de quebrar el espíritu del pueblo venezolano, pero no pudieron”.

Aunque reconoció que le alegra reencontrarse con su padre, el joven insistió en que hubo una “injusticia”, porque reiteró que no incumplió ninguna medida cautelar y ahora “tiene todavía menos libertades”.

El 10 de junio, la Corte Suprema dejó firme ese fallo y la defensa de la exmandataria solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria.