Más de seis víctimas denunciaron formalmente a Hernán Mendoza, profesor de natación en Puerto Ordaz, de cometer actos lascivos durante las clases que impartía en clubes de la ciudad.

Al menos 10 años pasaron para que seis exalumnas del profesor de natación Hernán José Mendoza Varón, de 61 años, denunciaran lo que ocurría cuando siendo niñas asistían a sus clases en Ciudad Guayana.

El caso se conoció inicialmente en redes sociales durante este mes de mayo: las víctimas relataron su experiencia en sus cuentas de Twitter y activistas iniciaron una campaña exigiendo justicia.

Mendoza fue detenido por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) el 18 de mayo, en Puerto Ordaz, luego de que las jóvenes presentaran una denuncia formal ante este organismo.

La audiencia de presentación se dio este 20 de mayo, pero no fue sino hasta la tarde de este jueves cuando el tribunal tomó la decisión y dictó privativa de libertad por el delito de abuso sexual.

“Las víctimas en su legítimo derecho de acceso a la justicia y tutela efectiva acudieron ante los organismos de seguridad para efectuar las denuncias, lo que impulsó un proceso en contra del ciudadano Hernán Mendoza, por los hechos punibles de abuso sexual. Vamos a seguir acompañándolas para impulsar el proceso”, informó Robnny Gutiérrez, miembro del equipo de abogados que defiende a las exalumnas.

Aprovechó para instar a las víctimas de éste y otros casos similares a denunciar: “que denuncien porque solo a través de eso podemos encontrar la justicia, que a veces puede ser difícil pero no imposible, y podemos construir una ciudad donde no estemos en esta situación”, expresó Gutiérrez.

“Estamos en una situación muy grave. La conducta del señor Hernán, hoy imputado, se puede encontrar tipificada en el código penal como actos lascivos y violación en grado de tentativa con múltiples agravantes. Ahora es muy temprano para poder concluir el resultado del proceso, sin embargo es muy importante y positivo para las víctimas y para la justicia que el imputado quedó bajo privativa de libertad en la audiencia de presentación”, agregó Andrés Medina, quien también integra el equipo de abogados.

La importancia de la denuncia

   


Hérnán Mendoza es profesor de natación y fue arrestado por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) el 18 de mayo | Fotos cortesía Cicpc

En la defensa también está el abogado Richard Daal, quien destacó la importancia de que las víctimas se atrevieran a exponer sus casos.

“Desde el momento en que obtuvimos conocimiento de este caso no dudamos de que estábamos a tiempo de hacer justicia pese al tiempo transcurrido, sabíamos que podíamos orientar a las víctimas para que se organizaran y formularan las denuncias ante las autoridades. Así fue como pudimos brindarle la orientación”, señaló Daal.

Mendoza permanecerá arrestado por al menos 45 días, tiempo en que el Ministerio Público debe presentar los actos conclusivos, para determinar si se ratifica o no la medida de privativa de libertad.

Trascendió que el profesor de natación estuvo detenido en dos oportunidades anteriores por denuncias similares. La primera fue en 2011 cuando compareció ante el Ministerio Público, pero fue dejado en libertad por falta de pruebas. La segunda detención fue en 2014 y recibió medida cautelar.

De la revictimización

En este tipo de denuncias es frecuente la revictimización y cuestionar la atemporalidad de la denuncia.

Desireé Lugo, co-monitora de la Red de Mujeres de Amnistía en Bolívar, recordó que en el caso del profesor de natación hubo denuncias previas sin resultado judicial a favor de las denunciantes.

Consideró también que hay muy poca sensibilidad por parte del sistema judicial, de los organismos y entes públicos a la hora de recibir denuncias de esta índole. “No hay una preparación para que la víctima pueda tener un trato adecuado y evitemos la revictimización, que pueda llevar a que la víctima se desanime de denunciar o elimine la denuncia”, afirmó.

Los casos de abuso infantil son difíciles por diferentes factores. Lugo menciona el estudio de la sociedad Catalana de Victimología que habla de la situación de víctimas de abuso infantil.

“En muchos casos existe la represión del recuerdo. Precisamente una chica que denunció en su cuenta dijo que recordó lo vivido porque otra persona lo contó. Fue en terapia que se dio cuenta que reprimió esa experiencia. Muchas veces los niños no conocen ni entiende lo que está ocurriendo y complica las cosas porque entienden que ocurre algo que no está bien, pero no tienen la facultad ni el conocimiento para decir que están siendo sexualmente abusados”.

El miedo es totalmente común en víctimas de abuso infantil o en la adultez, sumado cuando hay un vínculo personal con el abusador, existe el miedo a que la gente los juzgue, te culpen, y de pequeño te enseñan a que la autoridad tiene la razón”, expuso.

Finalmente, las víctimas se atrevieron a denunciar al entender que es su derecho a la justicia, y “es una forma de generar un precedente y evitar que hayan más víctimas”.

En abril los reclamos en Twitter sobre violencia de género en la Universidad Católica Andrés Bello, extensión Guayana, abrieron camino a la inclusión de un protocolo dentro del reglamento universitario para prevenir y sancionar estos hechos.

También el caso de la adolescente Ángela Aguirre, asesinada en 2019 después de ir a una fiesta con unos amigos en el Club Ítalo Venezolano de Ciudad Guayana, le puso rostro a la violencia de género y a los feminicidios en Venezuela.