domingo, 25 febrero 2024
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Personal sanitario denuncia colapso hospitalario en Ciudad Guayana

En medio de la pandemia por COVID-19, el gremio de enfermería señala que la escasez de medicamentos está por encima del 60%. Urge la dotación de insumos para las áreas críticas y la restitución de servicios básicos. | Foto William Urdaneta

@mlclisanchez 

Personal sanitario de los hospitales de Ciudad Guayana, con apoyo de miembros de la Interseccional de Trabajadores de Guayana (ITG), protestaron este miércoles frente al Hospital Uyapar, en Puerto Ordaz, para exigir dotación de insumos esenciales para áreas críticas de los hospitales, y acelerar la vacunación masiva de personas contra la COVID-19.

“En honor a la verdad: no hay insumos, ni medicinas ¡Hospitales deteriorados!”, versó uno de los carteles que exhibieron las enfermeras durante la concentración.

Las enfermeras exigieron, además, implementos de bioseguridad de los que carecen desde los inicios de la pandemia. Dependen de fundaciones para poder contar con este material.

Nosotros queremos poder vivir y garantizar también la vida de los pacientes, pero necesitamos insumos de protección”

 

“Sin insumos no podemos garantizar la vida de nuestros pacientes. Queremos que cuando acudamos a un centro de salud se nos garantice la vida. Queremos vivir y garantizar la vida”, manifestó Maritza Moreno, presidenta del Colegio de Enfermería del estado Bolívar.

Moreno informó que hay un desabastecimiento de fármacos en los hospitales por encima del 60%. “Esto también es el clamor de muchos pacientes que no tienen cómo cubrir los medicamentos e insumos necesarios para su recuperación. Salimos nuevamente a la calle para exigir que se nos dote de insumos y material”.

El estado Bolívar, como en toda Venezuela, lleva cinco años sumergido en una crisis hospitalaria que se alimenta del deterioro de las infraestructuras de los hospitales, la falta de insumos médicos y fallas frecuentes de servicios básicos.

Entre las áreas clínicas más críticas están Emergencia, Pediatría, Obstetricia, Quirófano, Sala de Parto, Bancos de Sangre, Traumatología y Radiología.

“No tienen ni solución fisiológica ni yelcos para cateterizar la vía a los pacientes… Tenemos el área de pediatría, obstetricia… Un paciente que requiera intervención quirúrgica necesita comprarse todo. Las pacientes obstétricas tienen que llevar todo, hasta el par de guantes que requieren para su parto”, denunció Moreno.

Solo oxígeno 

Las enfermeras informaron que lo único que la institución puede garantizar en las áreas COVID-19 de los hospitales centinelas de la ciudad es el oxígeno de pared. Demás esquemas de tratamiento llegan de forma irregular e insuficiente, cosa que no ha cambiado desde inicios de la alarma sanitaria.

El suministro de equipos de protección personal (EPP) y material médico-quirúrgico esencial como batas, guantes, cubre botas, y cubre bocas tampoco ha mejorado en ninguna de las áreas, incluyendo el área COVID-19 que a inicios de la pandemia solía estar medianamente dotada de EPP por el apoyo de organizaciones no gubernamentales y organismos multilaterales.

Desde inicios de la pandemia por COVID-19, personal sanitario ha exigido en reiteradas ocasiones dotación de insumos de bioseguridad, sin ser escuchados

“Nosotros queremos poder vivir y garantizar también la vida de los pacientes, pero necesitamos insumos de protección”, reclamó otra enfermera.

Por otro lado, el suministro de material para cumplir con el protocolo de desinfección de las áreas del hospital para reducir la contaminación es cada vez más precario.

“El material de limpieza escasea dentro de las unidades clínicas. Es una situación grave, no tenemos agua, cloro o jabón con qué lavarnos las manos las veces que sea necesario”, manifestó Moreno.

Señaló que tampoco cuentan con suficiente iluminación, y a veces, para poder cateterizar una vía, las enfermeras tienen que apoyarse en las luces de sus celulares ante la falta de luz.

Bancos de sangre en crisis 

Una de las áreas más críticas de los hospitales de la ciudad son los esenciales bancos de sangre. Desde hace al menos tres años dejaron de llegar los insumos para hacer pruebas para detectar patógenos en la sangre (serología), pruebas de compatibilidad de la sangre donada para el paciente que la necesita (pruebas cruzadas) y demás procedimientos fundamentales para garantizar las transfusiones sanguíneas de forma segura.

La escasez provoca que los bancos de sangre de los hospitales se convirtieran solo en unidades transfusionales, es decir, solo unidades para preparar y entregar las bolsas.

Estos recintos ahora dependen del Hemocentro Guayana, que se encarga de atender donantes, hacer las serologías, las pruebas cruzadas y preparar plasma y plaquetas. Con frecuencia en este recinto falla el suministro de reactivos hemo clasificadores, y para pruebas serológicas.

Esa es la razón principal por la que los pacientes y sus familiares deben acudir al sector privado de la salud, en el que una bolsa de sangre está valorada en, en promedio, 110 dólares por unidad.

No hay hospital para los niños de nuestra ciudad, la gran mayoría de los niños tienen que ser referidos a otras instituciones porque no hay ni insumos ni cupo”
Mireya Mota, enfermera del área de Pediatría de Guaiparo

 

“Hacemos un llamado a las autoridades a que se aboquen hacia los bancos de sangre que son tan importantes para la recuperación de los pacientes”, manifestó Francia Rodríguez, enfermera hemoterapista del Banco de Sangre del Hospital Dr. Raúl Leoni.

Rodríguez relató que el Banco de Sangre de Guaiparo cubría la demanda de los pacientes hasta que los insumos que el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) debía proporcionar, dejaron de llegar hace tres años.

“A veces inevitablemente mueren esperando una unidad transfusional porque no tienen cómo pagarlo en el sector privado”, lamentó.

Relató que los bancos de sangre que dependen del Instituto de Salud Pública (ISP) utilizan bolsas que ya están vencidas. Estas bolsas especiales para contener la sangre o hemoderivados contienen entre otras cosas, anticoagulantes.

“Utilizarlas vencidas no es recomendable porque no sabemos en qué condiciones está el anticoagulante, el material plástico… pero más nunca llegaron nuevas”, explicó la enfermera.

Claman auxilio en Pediatría y Neonatología 

El gremio de enfermeras también se pronunció sobre la crisis del área pública de Pediatría y Neonatología, especialmente las áreas de cuidados intensivos. Pues la ciudad carece de estas unidades desde hace dos años, por falta de insumos, equipos médicos y fallas en infraestructura.

Servicios básicos como agua para garantizar la higiene y el saneamiento de los recintos hospitalarios también son precarios

Eso significa que la mayoría de los niños y recién nacidos con estado crítico de salud tienen menos probabilidades de sobrevivir por no tener a dónde acudir.

“No hay hospital para los niños de nuestra ciudad, la gran mayoría de los niños tienen que ser referidos a otras instituciones porque no hay ni insumos ni cupo, pacientes que se quedan en la puerta por más de 48 horas esperando que le den de alta a otro paciente para que le den un cupo, si piden trasladarlos a Ciudad Bolívar, entonces no cuentan con recursos para el traslado”, manifestó Mireya Mota, enfermera del área de Pediatría de Guaiparo, y del clausurado Centro Pediátrico Menca de Leoni.

“Es lamentable, pero paciente que llegue a hospital necesitando atención pediátrica sin que haya cupo disponible, es un paciente casi condenado, que tiene que buscar al sector privado porque no hay cómo atenderlo. Si viene grave, no contamos con terapia intensiva”, agregó.

 

Hospitales sin enfermeras 

Mientras esto sucede, los hospitales quedan cada vez más vacíos por el déficit de personal capacitado al que no se le garantiza mejoras salariales: el personal percibe siete dólares quincenales que no son suficientes para cubrir necesidades básicas.

Maritza Moreno informó que el déficit de personal capacitado alcanzó el 60%. “También tenemos la carencia del personal que simplemente ha dejado de asistir a los centros porque perciben un sueldo que no es suficiente para cubrir dos días de comida, y mucho menos pagar el transporte para llegar a la institución”, zanjó.