lunes, 17 junio 2024
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Nuevo reporte del Observatorio de Gasto Público de Cedice confirma crítica situación hospitalaria

El 80% de los encuestados denunció que la mayor parte de los servicios de los centros asistenciales de sus localidades están clausurados.

Un nuevo reporte del Observatorio de Gasto Público de Cedice Libertad confirmó que los hospitales tienen severas deficiencias de infraestructura: falta de agua corriente, fallas de electricidad, ascensores cerrados, servicios de salud clausurados, falta de insumos y ausencia de personal de apoyo por bajos sueldos.

La medición del OGP recolecta información sobre el desempeño de servicios básicos en términos de continuidad, cobertura y calidad, basándose en medios de comunicación y redes sociales y en una encuesta digital dirigida a 2.300 personas desplegadas en todo el territorio nacional, con el apoyo de corresponsales voluntarios en 10 localidades.

Según el estudio, casi el 50% de los encuestados tuvo un familiar o conocido recluido en un hospital por algún accidente o emergencia. Los entrevistados enfatizaron que debieron llevar todos los insumos para poder ser atendidos. En algunos casos hasta solicitan artículos de oficina pues el personal médico carece de material tan elemental como bolígrafo y papel.

El 80% de los encuestados denunció que la mayor parte de los servicios de los centros asistenciales de sus localidades están clausurados: Banco de sangre, cardiología, oncología, traumatología, entre otros, teniendo que ir a otros hospitales, ubicados en estados lejanos, en la capital o a clínicas privadas.

La pesquisa mensual de Cedice Libertad estimó que entre 5 y 7 mil dólares es el promedio del costo de los insumos necesarios para ejecutar una operación cardiovascular de alto impacto. Sin estos materiales es imposible planificar una intervención de este tipo en un hospital especializado.

“La atención en hospitales es precaria. Solo el 10% de los encuestados asegura haber sido atendido con prontitud, el resto fue referido a otro centro asistencial o fue puesto en lista de espera”, advierte el equipo del OGP en su informe.

El estudio detalla también los cinco aspectos o puntos de dolor que aquejan más a los venezolanos en materia de infraestructura hospitalaria, entre ellos:

● La red hospitalaria nacional trabaja a mucho menos de su capacidad instalada. Grandes infraestructuras están en desuso por falta de inversión.

● La asignación de insumos quirúrgicos y administrativos es discrecional.

● Se atienden a pocos pacientes por falta de camillas, médicos, enfermeras e insumos.

● La mayor parte de los servicios clínicos y quirófanos están cerrados.

● Existe un número muy reducido de ambulancias públicas disponibles para los ciudadanos enfermos que las requieren.

CLAP valorado negativamente

En relación con los comités locales de abastecimiento y producción (CLAP) la evaluación de los ciudadanos no fue positiva.

El 91% de los entrevistados estaría a favor de la eliminación del subsidio y los servicios de distribución, pues los consideran ineficientes; además tienen la esperanza de que puedan escoger y comprar los productos que necesitan mediante su trabajo y no depender de una dádiva estatal de mala calidad.

80% de los encuestados asegura que no utiliza todos los productos que llegan a través de las “bolsas CLAP” debido a su mala calidad. Y apenas el 4% asegura que necesita la bolsa para subsistir, siendo este su único mecanismo de adquisición de alimentos al mes.

El 58% destaca las inconsistencias de marcas y la poca confianza que generan para el consumo. En respuesta a la situación, los receptores del subsidio suelen intercambian los productos por dinero en efectivo o por otros que sí respondan a sus necesidades

Los cinco aspectos o puntos de dolor que más aquejan a los venezolanos en materia del programa de alimentos CLAP son:

● La calidad de los mecanismos de distribución es deficiente. La calidad de los productos es mala.

● La mayor parte de los receptores del beneficio de alimentación intercambian los comestibles por otros de mejor calidad.

● En zonas con problemas de acceso, el pago por concepto de transporte sobrepasa el valor de la bolsa de los productos.

● Los cronogramas de distribución no son consistentes.