sábado, 25 de junio de 2022

Lo que debes saber antes de vacunarte contra la COVID-19 en Ciudad Guayana

No hay evidencia científica que avale que la ingesta de alcohol, antibióticos, acetaminofen e ibuprofeno afecten la eficacia de la vacuna contra la COVID-19. | Foto William Urdaneta

No hay evidencia científica que avale que la ingesta de alcohol, antibióticos, acetaminofen e ibuprofeno afecten la eficacia de la vacuna contra la COVID-19. | Foto William Urdaneta

@mlclisanchez

“Como va viniendo vamos viendo”, con esa frase algunos usuarios describen el proceso de vacunación para la COVID-19 que se realiza en el CTE Cachamay, en Ciudad Guayana, desde el pasado 7 de junio.

Es común ver que, luego de aguardar en la fila para ser inmunizados, muchos regresan sin ser vacunados porque es en el establecimiento -y no antes-, donde se les informan los requisitos establecidos por Minsalud para recibir la vacuna.

La falta de políticas comunicacionales del Ministerio de Salud propicia la desinformación. Esta entrega recoge los requisitos establecidos por las autoridades sanitarias locales en los centros de vacunación, en contraste con lo que la ciencia dice hasta ahora de lo que se puede hacer -o no- antes y después de ser vacunados.

Cruce de información 

La autoridad única en Salud del estado Bolívar, Franklin Franchi, informó en rueda de prensa que las únicas contraindicaciones para la vacuna son: personas con síntomas gripales o febriles, personas que se hayan puesto otras vacunas virales recientemente, y personas en tratamiento actual de quimioterapia.

Sin embargo, el personal sanitario encargado de los centros de vacunación informa, en medio de la fila, que no se puede vacunar:

  • Quien haya ingerido alcohol el día anterior al turno de vacunación.
  • Quien haya ingerido acetaminofen o ibuprofeno.
  • Quien esté en tratamiento con antibióticos.
  • Quien se haya puesto recientemente otra vacuna (debe esperar entre 15 y 30 días para vacunarse contra la COVID-19).
  • Quien tenga síntomas febriles o respiratorios, hasta superar los síntomas.
  • Quien esté en tratamiento actual de quimioterapia. 

¿Qué dice la ciencia? 

No hay evidencia científica que avale que la ingesta de alcohol, antibióticos, acetaminofen e ibuprofeno interfieran con la eficacia de la vacuna contra la COVID-19.

Lo que sí es cierto, es que el exceso de alcohol puede suprimir la respuesta inmunitaria en el organismo, lo que lo hace susceptible a infecciones bacterianas o virales. Es por eso que, desde el punto de vista de Salud Pública, no se puede alentar el consumo de alcohol en ningún caso.

No es recomendable tomar analgésicos antes de la vacunación, esto para evitar malestares | Foto William Urdaneta

Sobre la ingesta de fármacos antes de ser vacunados, centros de investigación como el Centro para Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, no recomiendan suspender ningún tratamiento de personas que ya tienen una enfermedad subyacente. Aun así, siempre se recomienda consultar al médico tratante antes de vacunarse.

Lo que está desaconsejado es la ingesta de fármacos con la intención de prevenir los efectos adversos de la vacuna, antes de la inyección.

Los antibióticos no están contraindicados en caso de estar en tratamiento antes de vacunarse contra la COVID-19. Están indicados para infecciones bacterianas y no interrumpen la eficacia de la vacuna hasta el momento, aunque la mayoría de los antibióticos son inmunosupresores.

Tampoco es recomendable tomar analgésicos antes de la inyección, esto para evitar malestares. Sin embargo CDC explica que está permitido tomarlo después de la vacuna en caso de sufrir un efecto adverso, como fiebre o dolor muscular.

En este enlace, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), establece otra serie de recomendaciones a la hora de recibir la vacuna contra la COVID-19.

¿Quién puede vacunarse y quién no? 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que las vacunas son seguras para la mayoría de los mayores de 18 años, esto incluye a personas con enfermedades preexistentes como diabetes, artritis, asma, enfermedades renales, etc. Incluso trastornos autoinmunitarios e infecciones crónicas controladas como el VIH.

No es recomendable suspender el tratamiento de una enfermedad antes de vacunarse contra la COVID-19, pues no hay contraindicación

Personas con enfermedades subyacentes y mujeres embarazadas, son grupos que deben priorizarse para la vacunación. De hecho, la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Venezuela emitió una serie de recomendaciones sobre el proceso de vacunación anti COVID-19 para mujeres embarazadas que el Gobierno nacional no ha considerado.

En Venezuela no hay un plan de vacunación que proteja los grupos vulnerables, las convocatorias continúan siendo al azar y con criterios de selección difusos.

Quienes no pueden vacunarse son:

  • Las personas que tengan un historial de reacciones alérgicas graves a cualquiera de los ingredientes de la vacuna contra la COVID-19.
  • Las personas que estén actualmente enfermas o presenten síntomas de COVID-19 (pueden vacunarse al superar la enfermedad y si el médico tratante lo autoriza). La inmunidad otorgada por la vacuna es más fiable que la inmunidad natural.
  • Las personas menores de edad. El efecto de las vacunas contra la COVID-19 en esta población todavía está en estudio, los estudios comienzan en adultos para evitar exponer a los niños a distintos riesgos. Algunos países están vacunando personas a partir de los 12 años bajo estricta necesidad. No es el caso de Venezuela. 

Respetar las medidas de bioseguridad es vital aún después de la vacunación 

La OMS resalta que el grado de protección de la vacuna anti COVID-19 no es significativo los primeros 14 días después de recibir la vacuna, aumentan gradualmente.

Las vacunas aprobadas para su uso en emergencia han demostrado tener la capacidad de proteger a las personas de enfermarse gravemente o morir por COVID-19. Sin embargo, la ciencia aún no ha determinado hasta qué punto las vacunas evitan que la persona se contagie y transmita el virus a otras personas, a pesar de estar vacunada.

 

Las vacunas protegen a las personas de enfermarse gravemente o morir por COVID-19. Pero la ciencia aún no determina hasta qué punto evitan que la persona se contagie
y transmita el virus, ni por cuánto tiempo. Respetar las medidas de bioseguridad
es vital aún después de la vacunación.

Es por eso que la mejor forma de disminuir la transmisión del virus SARS – Cov – 2 sigue siendo respetar las medidas de bioseguridad: lavado constante de manos, distanciamiento social y uso de la mascarilla. Todo antes y después de ser vacunado.

La jornada de vacunación masiva puede generar una falsa sensación de disminución de contagios o eliminación del riesgo de transmisión del virus, lo que hace que las personas relajen las medidas de bioseguridad.

Esto es todavía más grave en Venezuela, uno de los países más rezagados con respecto al proceso de vacunación, en el que todavía no se ha logrado disminuir significativamente la transmisión del virus y en el que aumentan las probabilidades de contagio por las deficiencias de servicios básicos como agua, transporte público, combustible y todo lo que implique que los ciudadanos se vean obligados a hacer largas colas, someterse a aglomeraciones en espacios cerrados y no contar con saneamiento e higiene adecuados.

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