martes, 23 julio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Gremio de enfermería rechaza detención arbitraria de enfermera en Anzoátegui

A Ada Macaure le dictaron privativa de libertad este lunes 26 de julio, por el cargo de instigación al odio. Su “crimen”: exigir mejoras salariales y vacunas. | Foto cortesía

@mlclisanchez

Gremio de Enfermería nacional exige libertad plena para la licenciada Ada Macaure, enfermera que labora desde hace 10 años en el ambulatorio Ali Romero Briceño de Barcelona, estado Anzoátegui y que fue detenida el pasado miércoles 21 de julio por orden de la directiva del recinto.

La presidenta del Colegio de Enfermería del estado Bolívar, Maritza Moreno informó que Macaure fue detenida por exigir material médico quirúrgico para los pacientes y equipos de protección personal para los trabajadores del ambulatorio. También exigió mejoras salariales y vacunas.

Este lunes 26 de julio en la noche, a la licenciada de 32 años se le dictó privativa de libertad por los cargos de instigación al odio, según reportó la oenegé Espacio Público vía redes sociales.

“Exigimos la libertad plena de Ada Macaure, pedimos el apoyo institucional, legal y espiritual de todas las organizaciones que hacen vida en el país, peticionamos a las instancias internacionales: Consejo Nacional de Enfermería, Organización Internacional del Trabajo (OIT), y Organización de Naciones Unidas (ONU) para la efectiva protección de los Derechos Humanos de nuestra colega”, versa el comunicado conjunto de los Colegios de Enfermería de los 23 estados del país.

Frente al Palacio de Justicia de Barcelona, personal sanitario también exigió libertad plena para la licenciada.

Macaure será recluida en la sede de la Policía Municipal de Urbaneja, sus abogados solicitarán una revisión de las medidas para que la enfermera pueda ser liberada antes de los 45 días establecidos.

Durante su detención, Macaure no pudo ver a sus familiares, y se le negó el derecho a una llamada telefónica y a ver y hablar con sus abogados, denunció la ONG.

Antes de arrestarla, dos funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana se hicieron pasar por pacientes, y la sacaron del centro asistencial esposada. También detuvieron a otra enfermera que fue liberada tiempo después.

Solo en 2020, el Estado venezolano privó de libertad a al menos cuatro trabajadores de la salud que denunciaron las condiciones hospitalarias durante la pandemia de COVID-19. La persecución contra el personal sanitario continúa y es una violación flagrante de los derechos humanos.

Espacio Público informó que desde 2017 el régimen ha detenido a al menos 45 personas, tras aplicarles la inconstitucional “Ley contra el odio”, que no es más que un instrumento para sofocar las voces disidentes. En tres años, han detenido a por lo menos 18 trabajadores públicos y de la salud, quienes han denunciado la emergencia humanitaria.