lunes, 22 julio 2024
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Fedajupebol denuncia corrupción en Hospital Clínico de Trabajadores en CVG y exige “mano de hierro”

Ante las denuncias de los jubilados Marcelo Storino, gerente general de salud de CVG, declaró que, en un año de funcionamiento, es imposible saldar 10 años de desatención médica.

@mlclisanchez

Bajo el lema “no al exterminio”, jubilados y pensionados de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) protestaron este jueves 2 de junio para exigir al Ejecutivo nacional que aplique el operativo “Mano de hierro”, o en su defecto, que envíe una comisión desde Caracas para investigar el manejo de recursos dentro del recinto hospitalario que, aseguran, no es suficiente para cubrir las necesidades médicas de todo el personal activo y jubilado que compone el holding CVG: más de 200 mil personas.

La Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar (Fedajupebol) define el proyecto del Hospital Clínico de los Trabajadores de Guayana como “una fachada de corrupción en la que se invierte dinero en lo que no debería”. Por eso la organización introdujo una denuncia de corrupción en la Fiscalía Cuarta Contra la Corrupción del Ministerio Público en Ciudad Guayana (expediente: MP-110791-2022).

“Rechazamos el atropello del Dr. Marcelo Storino de, en vez de potenciar este dispensario, se dan el tupé de tumbar de la fachada los ladrillos milenarios de Guayana, y reemplazarlos por baldosas importadas de Rusia. La pregunta que tenemos que hacernos es, ¿qué es lo que cura la salud? ¿Acaso es la cerámica? Esa inversión se debió hacer en equipos de tomografía y laboratorio, de resonancia magnética”, denunció Hugo Medina, presidente de la federación.

Los jubilados piden una vez más la reactivación de la póliza de seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM) suspendido desde hace más de cinco años. Consideran que lejos de compensar la falta de la póliza HCM, el hospital es un embudo que -a apenas un año de su repotenciación- deja sin atención médica a la mayoría de los trabajadores y jubilados de CVG.

“Pedro Maldonado, Alfonso Moros y toda esa cuerda de bandoleros delincuentes acabaron con Guayana y hoy nos montan un dispensario luego de haber destruido los contratos colectivos donde estaba garantizado nuestro derecho a la salud. Atropellan a nuestra clase trabajadora que entregó los mejores años de su vida para el desarrollo de Guayana y del país”, expresó Medina.

Fedajupebol califica el hospital como un dispensario. El recinto cuenta con 83 camas de hospitalización y consultas en más de 12 especialidades | Foto Laura Clisánchez

Trabajadores y jubilados de empresas de la CVG han denunciado que la atención en el recinto hospitalario es limitada: deben esperar de uno a cuatro meses o más para optar por una consulta médica, y denuncian que apenas hay 30 cupos diarios para exámenes de laboratorio de pacientes que no pertenecen a las áreas de emergencia u hospitalización del hospital clínico.

También han reportado que en la farmacia del hospital hay apenas medicamentos básicos como analgésicos, antiinflamatorios y algunos antihipertensivos. Y que en la emergencia faltan insumos básicos como tensiómetros y termómetros.

“Aquí se están muriendo los pacientes y no hay ni morgue. Esto es un edificio administrativo, no un hospital”, criticó César Bello, jubilado con 16 años de servicio en CVG Venalum.

El Hospital Clínico de los Trabajadores de Guayana es, por ahora, un hospital tipo I que fue reacondicionado en junio de 2021 y está ubicado en el Edificio Administrativo de la CVG, en el antiguo Maxy’s. El área donde antes funcionaba la Orquesta Sinfónica de Ciudad Guayana es actualmente la emergencia del centro asistencial que está en construcción.

Tiene una capacidad de 83 camas de hospitalización, emergencia, pediatría, consultas con más de 12 especialidades y un área quirúrgica en alianza con cuatro clínicas privadas, según precisó el Dr. Marcelo Storino, gerente general de salud de la CVG, en entrevista con Correo del Caroní.

La construcción del hospital avanzó mientras las empresas del sector aluminio y acero -cuya producción se supone que sustenta el sistema de salud de CVG- producen a un mínimo de su capacidad instalada. Y en un contexto en el que, tras años de desinversión, caída en picada de la producción y demás factores, las empresas no son atractivas para la inversión extranjera.

“Las condiciones que presenta esto que quieren llamar hospital es un servicio de atención médica primaria que obligatoriamente debe tener una estructura en cada empresa según la cantidad de trabajadores, una atención inmediata y ambulancias en óptimas condiciones”, expresó Ramón Bejarano, miembro del movimiento Unidad en la Coincidencia.

“En un año no podemos saldar una deuda social de 10 años de desatención médica”

Por su parte, el doctor Storino admitió que, evidentemente, el hospital no es -ni será nunca- suficiente para atender a una población de más de 200 mil personas, pero señala que no se pretende atender a toda la masa laboral de CVG con un solo hospital sino a través del fortalecimiento de un sistema de salud propio de la CVG, compuesto por cinco hospitales en Bolívar: Hospital Clínico de Trabajadores de Guayana, Hospital Dr. Américo Babó, Hospital de Los Pijiguaos, Clínica Piar y la Clínica Palúa.

“Lo que no vamos a hacer nunca es volver al viejo modelo (pólizas HCM) en el que solo se beneficiaban unas pocas personas. El hospital irá creciendo, e iremos ampliando nuestra capacidad de atención. Este hospital tiene apenas un año de funcionamiento y, en un año, no podemos saldar una deuda social de 10 años de desatención médica”, declaró.

“Hay fallas y las seguirá habiendo. Hay insumos que nos faltan, pero estamos dando respuesta, y seguiremos dando respuesta”, agregó.

Según declaraciones pasadas de Pedro Maldonado, presidente de la CVG, el centro asistencial nace para compensar la falta del derecho laboral al seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM). Una póliza con la que antes los trabajadores, jubilados y sus familiares podían acudir a las clínicas privadas para ser atendidos, pues luego, cada empresa básica por separado cancelaba el monto del servicio.

Luego, la CVG centralizó esa gestión y dejó de cancelar los montos que debía a las clínicas y dejó de aprobar a los trabajadores el seguro HCM.

Muchos trabajadores y jubilados han muerto a la espera de la activación del beneficio por falta de atención médica. Uno de los casos más emblemáticos es el del dirigente sidorista José Jiménez, exdirector laboral de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), que falleció por COVID-19 luego de rogar a la empresa que le activara la póliza para ser ingresado a una clínica.