jueves, 22 febrero 2024
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Enfermeras del hospital de Guaiparo encaran repunte de casos COVID-19 sin equipos de protección personal

Desde hace seis meses no hay despacho de insumos de bioseguridad para el personal sanitario del Hospital Dr. Raúl Leoni. Los casos de coronavirus siguen aumentando en la ciudad, mientras en los centros asistenciales no hay con qué atender a los pacientes. | Foto Laura Clisánchez

@mlclisanchez

Enfermeras del Hospital Dr. Raúl Leoni, en San Félix, enfrentan repunte de casos de COVID-19 en Ciudad Guayana sin insumos de bioseguridad para trabajar.

Es por eso que este miércoles 17 de noviembre salieron nuevamente a protestar para exigir al Estado el despacho de Equipos de Protección Personal (EPP). Señalan que desde hace seis meses no reciben esa dotación en áreas claves como Emergencia, Sala de Parto, Pediatría y Quirófano.

Además, desde hacer tres meses el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) no despacha los materiales de limpieza necesarios para mantener las áreas hospitalarias libres de contaminación y, por lo tanto, riesgo de infecciones.

 

Yo misma tuve que ponerme mi uniforme de enfermera para cumplirle el tratamiento a mi hijo. Porque aparte, no hay suficiente personal de enfermería”

Justina Reyes, enfermera con 37 años de servicio

 

“Necesitamos mascarillas, caretas, alcohol, guantes… para poder atender a nuestros pacientes, para cuidarnos a nosotros y cuidar a nuestras familias”, manifestó Maritza Moreno, presidenta del Colegio de Enfermeras del estado Bolívar.

La lucha por el despacho de insumos de protección personal para áreas clínicas del hospital no pertenecientes al área COVID-19 data de inicios de la pandemia. Por eso han surgido iniciativas de la sociedad civil y organismos como Organización Panamericana de la Salud (OPS) para dotar al personal sanitario de los hospitales de Ciudad Guayana.

El apoyo, sin embargo, no es suficiente porque se trata de material descartable. Para que alcance, es necesario que el Estado invierta y despache de forma continua.

En lo que va de año, al menos cuatro enfermeras han muerto por COVID-19, y 98% del personal ha contraído la enfermedad de acuerdo con cifras del Colegio de Enfermeras. 

“Nuestras vidas también están en riesgo” 

El área de Sala de Parto es una de las menos abastecidas de insumos para las pacientes y de EPP para el personal de salud. Con un solo par de guantes, mascarilla casera y pocas gasas, las enfermeras deben atender a varias pacientes, muchas con COVID-19.

“A muchas las hemos tenido que atender así. Pero nuestras vidas también están en riesgo”, manifestó Ordalys Agostini, enfermera del área.

“Las embarazadas, y los recién nacidos también sufren por esta situación. Necesitamos que el Estado nos dé respuesta”, agregó. La licenciada informó que tres de cada cinco parturientas con criterio de cesárea son remitidas a otras entidades de atención por falta de insumos.

“No tenemos ni para limpiar. Ni centros de cama, ni con qué lavar las camas para prevenir infecciones. Con un solo paquete de gasas yo no puedo parar, por ejemplo, la hemorragia de una paciente”, expresó. Y es que, en el turno de la noche, solo se despachan de 10 a 15 paquetes de gasas, y en cada parto se usan como mínimo cinco.

Desde hace tres meses el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) no despacha material de limpieza para mantener las áreas hospitalarias libres de contaminación | Fotos Laura Clisánchez

El área de Pediatría, por otro lado, no cuenta con servicio de agua por tuberías ni para limpieza, ni para lavado de manos. El personal denuncia que, aparte de eso, como en las demás áreas, no les despachan guantes y tapabocas.

“Hacemos un llamado al Gobierno nacional, la salud es importante, pero parece que para ellos no tiene importancia”, declaró Eglis Salazar, enfermera del servicio.

A la falta de EPP, se suman la falta de insumos quirúrgicos y medicamentos que los pacientes deben costear por cuenta propia. La escasez de fármacos supera el 60% de acuerdo con el gremio.

El personal de salud ha alertado que, en los últimos cinco años de emergencia humanitaria, el país entró en un proceso de privatización de la salud pública.

“Lo que yo viví como paciente fue traumático, me sentí encerrada y sin ver un auxilio de nadie”, expresó Justina Reyes, enfermera con 37 años de servicio en Guaiparo.

Reyes relató que hace unas semanas tuvo que ingresar a su hijo en Guaiparo por sepsis, neumonía bilateral y anemia tipo II. Como sucede con todos los pacientes, tuvo que pagar tratamiento y exámenes de laboratorio en el sector privado de la salud porque en el centro asistencial donde trabajó por más de tres décadas no había nada.

“Yo misma tuve que ponerme mi uniforme de enfermera para cumplirle el tratamiento a mi hijo. Porque aparte, no hay suficiente personal de enfermería”, lamentó.

Los casos de COVID-19 continúan aumentando en la ciudad, en parte, por los eventos públicos que el Estado propicia y el relajamiento de las medidas de bioseguridad, mientras el personal de los hospitales no tiene con qué atender a los pacientes que ingresan a diario a las distintas áreas.

Desde hace tres meses el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) no despacha material de limpieza para mantener las áreas hospitalarias libres de contaminación