jueves, 22 febrero 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Repunte de casos de COVID-19 obligan al gobierno a reconsiderar la flexibilización

El país alcanza la cifra más alta registrada en 24 horas en medio del plan 7x7 de relajación del confinamiento. “En las próximas horas estaré anunciando medidas especiales de protección”, indicó Maduro.

Venezuela registra la cifra más alta de contagios de COVID-19 en 24 horas desde el primer caso en el país el pasado 13 marzo. Un total de 236 nuevos infectados y un fallecido llevaron al mandatario Nicolás Maduro a evaluar las medidas de flexibilización.

El país llega a los 3.386 contagiados alrededor de todo el territorio nacional, siendo Apure, Táchira y Bolívar los estados con más casos. Además, Maduro informó que la cifra de fallecidos aumentó a 28 luego de que un enfermero de 41 años de Los Frailes de Catia perdiera la vida a causa del coronavirus.

De los nuevos contagios, 15 fueron por transmisión comunitaria. El mayor porcentaje proviene del foco del mercado Las Pulgas en Maracaibo con 132 infectados. “No son buenas noticias. Se prende una alarma en medio de la batalla contra el coronavirus”, indicó Maduro.

El resto de los contagios comunitarios se distribuye en los estados Aragua, Miranda, Bolívar, Sucre, Trujillo, Táchira, Vargas y el Distrito Capital. Otros 72 casos fueron provenientes de Colombia y Brasil.

Agudización de las medidas

Maduró manifestó que en vista de este repunte de casos se tomarán protocolos de prevención más severos que serán anunciadas luego de que la comisión presidencial evalúe el panorama. “Estamos evaluando medidas y acciones nuevas. En las próximas horas estaré anunciando medidas especiales de protección”, informó.

   
Expertos de la salud advirtieron hace un par de semanas que no era indicado flexibilizar la cuarentena | Foto William Urdaneta

Además, recalcó que la flexibilización no es el causante de los contagios, a pesar de que asomó que harán ajustes a estas jornadas de relajación de la cuarentena. Actualmente, se está aplicando el esquema de 7 días de confinamiento por 7 días de relajamiento.

No obstante, estas medidas de flexibilización han conducido a la aglomeración de personas  y al incumplimiento de los protocolos de prevención. Largas colas en las entidades bancarias, acumulación de personas en las pocas unidades de trasporte público y mercados,  no utilizar el tapabocas, son los principales aspectos que influyen en la rápida propagación del virus.

Expertos de la salud han señalado que no es el momento indicado para una flexibilización en Venezuela, y que esto solo aumentará la cifra de contagiados considerablemente.

Asimismo, la Organización Mundial de la Salud establece unas condiciones específicas que indican que Venezuela no está preparada para un relajamiento de la cuarentena.

Sin embargo, la crisis económica y las condiciones actuales del país hacen que el confinamiento sea insostenible para muchas familias venezolanas que dependen del día a día para vivir en medio de la emergencia humanitaria compleja.

Los migrantes siguen siendo señalados

Para Maduro, el aumento de casos se debe al ingreso de venezolanos de forma ilegal por trochas en las fronteras con Colombia y Brasil. Esto sigue ocurriendo a pesar del toque de queda en los municipios fronterizos y los Puestos de Atención Social Integral instalados en los estados Apure, Amazonas, Zulia y Táchira.

 


Maduro ha mantenido el discurso de responsabilizar a los migrantes de la propagación del virus | Foto @PresidencialVE

 

“Vamos a proteger al país de un brote o rebrote producto de la amenaza de Colombia y Brasil que se ha hecho patente y efectiva en importantes ciudades del país”, aseveró.

Ante las penurias causadas por la repercusión de la pandemia en todos los países del hemisferio, miles de venezolanos decidieron regresar al país por no poder sobrellevar la situación en el exterior.

Muchos perdieron sus trabajos, hogares, posibilidades de ingreso y, ante el desvío de la atención de los países de acogida en fortalecer sus sistemas sanitarios, los migrantes forzados y refugiados quedaron aún más vulnerables y expuestos a contraer el virus.