viernes, 23 febrero 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

“Polvo eres y en polvo te convertirás”

Esta es la frase que usa el sacerdote cada miércoles de ceniza para marcar, no solamente la señal de la cruz en la frente de todo feligrés, sino también para indicar que se inicia el tiempo litúrgico de la cuaresma, según los preceptos de la Iglesia Católica.

“Polvo eres y en polvo te convertirás”. Una frase que usa el sacerdote cada miércoles de ceniza para marcar no solamente la señal de la cruz en la frente de todo feligrés sino también para indicar que se inicia el tiempo litúrgico de la cuaresma, según los preceptos de la Iglesia Católica.

La expresión se convierte en signo de arrepentimiento personal y de querer recibir la buena nueva del evangelio cristiano. De hecho, luego de ser pronunciada va acompañada de otra mucho más animosa: “conviértete al evangelio”. Las recomendaciones eclesiásticas orientan a vivir este miércoles de ceniza, de restos de cosas que hay que desechar, en total silencio y serenidad.

¿Qué ayuno quiere Dios?

Para este 2023 la Iglesia motiva a vivir la cuaresma con varios tipos de ayuno. No solamente el de alimentos que, tal vez, en Venezuela no tiene mucho sentido por las evidentes carencias de ellos que padecen cientos de familias en todo el territorio nacional.

El ayuno que se propone desde la fe católica es el de la conexión permanente a los móviles, a las PC, a las laptop, a la TV, es decir, desconectarse de esa tecnología que nos aparta de la palabra vital de Dios, e incluso, de nuestra propia interioridad y de los demás.

También la abstinencia para estos 40 días de reflexión y conversión, antes de la semana santa, busca ayunar de las ideologías, de los discursos vacíos, de las acciones inhumanas como la guerra, las violencias fratricidas, las mutilaciones, las anulaciones de personas y pueblos.

El papa Francisco, a través de la Laudato SI, propone para esta cuaresma una moción novedosa, orientada a concebir que la ceniza, el polvo, forma parte de nuestro ser y convivir en esta casa común que todos debemos proteger:

“Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana” (LS 217).

Por último, la Compañía de Jesús en Venezuela, como parte de la Iglesia, nos invita a vivir esta cuaresma no solo desde la penitencia triste y fracasada sino desde la certeza que supone la esperanza puesta en el Dios de la vida.

“Somos invitados a comenzar este tiempo cuaresmal caminando con el corazón abierto para irnos contemplando internamente, haciéndonos conscientes de nuestras durezas, temores, egoísmos, de nuestra falta de arrepentimientos y de nuestras fragilidades para abrirnos a la acción de Dios que obra en cada uno de nosotros”.

Recordemos que Dios que conoce nuestro corazón, siempre está dispuesto a perdonarnos.