lunes, 17 junio 2024
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Instituto Oceanográfico de Venezuela se niega a desaparecer gracias a sus trabajadores

El IOV y su personal se han mantenido con actividades académicas como el Postgrado en Ciencias Marinas, a través de clases online y presenciales en casas particulares, en las que instalaron un laboratorio.

Con una risa nerviosa, la profesora Mairé Jiménez recuerda cómo se arriesgaron a rescatar los libros de la Biblioteca del Instituto Oceanográfico de Venezuela (IOV), ubicado en la sede del núcleo Sucre de la Universidad de Oriente (UDO), una vez la delincuencia saqueó y provocó el incendio de los espacios.

“Recuerdo que un viernes salimos dejando todo y el lunes cuando llegamos conseguimos los laboratorios abiertos, se llevaron todo lo que pudieron y lo que no, lo rompieron”, dijo Jiménez.

La profesora detalló que el saqueo del campus universitario comenzó entre los años 2018 y 2019, pero en el Instituto Oceanográfico de Venezuela trabajaron hasta 2020, porque, aunque la UDO sufrió ataques y la Escuela de Ciencias fue devastada; pensaron que el instituto destacado en las investigaciones marinas se salvaría del ataque implacable.

Jiménez reconoció que perdieron mucho, pero se aferró a lo que pudieron salvar, como lupas y microscopios.

Con tristeza lamenta el incendio de la Biblioteca General de la UDO ocurrido en junio de 2020 y destacó que la Biblioteca del Instituto Oceanográfico de Venezuela era la única en ciencias marinas que existía en Venezuela, con una colección de libros que contenían datos desde el año 1823.

“Los malandros se robaron los gabinetes y conseguimos ese poco de libros en el piso. La mayoría de los miembros del IOV resguardamos lo que pudimos”, cuenta Jiménez.

Por un momento pensó que toda la labor investigativa se había acabado, pero en el IOV, al igual que otros espacios universitarios; siguieron adelante.

No duda en reconocer que la idea de rescatar los libros de los escombros surgió del fallecido profesor Baumar Marín.

“Íbamos a sacar libros en nuestros carros y teníamos a los delincuentes ahí preguntando: qué hacíamos y diciéndonos que no nos podríamos quedar. En ocasiones, ese malandro armado, nos decía: epa!, ya tienen que irse de aquí  y nosotros decíamos: sí, ya nos  vamos! otras veces les llevamos desayuno: café y sándwich, hasta que nos dijeron: no vengan más!”, contó.

Negados a morir

De esa manera armaron un depósito con libros salvados de la biblioteca que, en su mejor momento, fue visitada por investigadores provenientes de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Simón Bolívar y la Universidad del Zulia (LUZ); porque esas referencias no estaban en otra parte del país.

El IOV y su personal se han mantenido con actividades académicas como el Postgrado en Ciencias Marinas -único en Venezuela-, a través de clases online y presenciales en casas particulares, en las que instalaron un laboratorio.

Al igual que los profesores de otras carreras, en un salón disponible comparten horarios. Es precisamente eso lo que ocurre en el Complejo Cultural Luis Manuel Peñalver y además comparten un laboratorio con la Escuela de Ciencias, no solo para el área de postgrado, sino de la licenciatura en biología y química.