domingo, 14 abril 2024
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Unearte Audiovisible: educación al servicio de la cinematografía y la promoción cultural de Guayana

Artistas noveles y realizadores de la casa de estudios insisten en la necesidad de retratar la ciudad desde la mirada audiovisual, apostando por la realización de proyectos y la tecnificación de saberes.

Este 15 de marzo, la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) presentó los proyectos finales de los productos audiovisuales elaborados por los alumnos de esta casa de estudios.

La función estuvo dirigida por el profesor José Gregorio Maita, especialista en el área audiovisual, quien destacó la importancia de seguir apostando por el arte y la producción, pese a la falta de recursos. En sus palabras destacó que a pesar de la crisis económica, sus esfuerzos se orientan a educar alumnos que miren hacia lo que sí pueden hacer y que crean en su capacidad de crear.

“Estos chicos tienen mucha fe. Hemos tenido apoyo. Tenemos un alumno llamada Carlos Mirabal, quien trabajó en el equipo técnico de El salto de los ángeles, son muchos que apoyan consiguiendo cámaras, equipos de grabación, sonido… Ahí nos apañamos. El sentido y principio fundamental del arte es necesario entenderlo. Muchas personas tienen recursos y entienden el cine como comprar una cámara y es suficiente. Desde la llegada del cine se ha considerado la síntesis de las artes: todas las artes confluyen en el cine como el teatro y la fotografía”, expresó Maita.

Un quinteto de primer nivel

El público, reunido en el auditorio de Corpoelec, pudo disfrutar de 5 producciones audiovisuales: El Roble: en busca de nuestras raíces; Fueron ellos; Tutorial Sigeu; Las cosas que escuchamos sin movernos; y Papá no se fresea.

Las realizaciones van desde el corte documental hasta cortometrajes más orientados hacia la sátira y la comedia, pasando por la crítica social y la necesidad de erradicar la violencia de género.

Sobre esto, Maita enfatizó en lo que se podría hacer si los jóvenes contaran con mayor apoyo de instituciones gubernamentales y privadas.

Entre risas y vitoreos, los noveles realizadores cinematográficos relataron cómo lograron generar sus proyectos, a pesar de situaciones externas como la falta de recursos, la necesidad de edición y, como en cualquier cinta, la necesidad de repetir muchas escenas.

El favorito de los presentes fue el último producto visualizado, Papá no se fresea, el cual fue proyectado dos veces a petición del público, debido a su corte cómico.

La actividad contó con la presencia de representantes y equipos de investigación del sector El Roble, quienes están apoyando con la recopilación de información sobre la historia de este sector. Asimismo se hicieron presentes miembros del equipo técnico de la película El salto de los ángeles, y representantes de la organización de teatro y actuación Fundación La Barraca, a quien el curso agradeció por el respaldo en la orientación y guía de los cortometrajes.