miércoles, 12 junio 2024
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¿Debe Venezuela actualizar sus leyes para no quedarse atrás frente a nuevas tecnologías?

Álvarez destacó que la legislación más avanzada en el país en este ámbito es la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas, la cual no se aplica plenamente.

Crismary Álvarez, abogada y presidenta de la Asociación Civil Venezolana Instituto de Promoción Integral (Avipri), insistió en la necesidad de innovar la legislación venezolana para adaptarse a la realidad actual global ante los grandes avances y nuevas tecnologías que están en la palestra y en boca de todos como lo es la inteligencia artificial (IA) y su impacto en todas las dinámicas sociales, económicas, intelectuales y demás.

“Necesitamos avanzar e innovar en legislación porque nuestro marco regulatorio se está quedando insuficiente frente a las nuevas realidades que ya están instaladas”, dijo la abogada durante una entrevista para el programa El Ñénguere, transmitido por Radio Fe y Alegría Noticias, donde habló de la importancia de la regulación jurídica de la inteligencia artificial en las ciudades venezolanas y cómo esta tecnología puede transformar los espacios urbanos.

Álvarez comparó Venezuela con otros países que ya están debatiendo proyectos de regulación de la inteligencia artificial en entornos urbanos y el uso de energías renovables.

“Prácticamente nosotros estamos atrasados en la regulación”, afirmó.

Destacó que la legislación más avanzada en el país en este ámbito es la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas, la cual no se aplica plenamente, según comentó.

“Lo más avanzado que existe en Venezuela es la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas y ni siquiera se aplica porque en algunas notarías no se permite este servicio porque debe ir la persona, personalmente, a firmar”, explicó.

¿Qué se va a regular?

Parte de la idea de Álvarez de que se regulen las nuevas tecnologías es por la falta de seguridad jurídica frente a las nuevas dinámicas tecnológicas y la propiedad intelectual. Por eso cree que deberían trabajarse dos propuestas regulatorias: una orientada a la innovación y legislación, y otra dedicada a la innovación en política de administración.

La abogada propuso que desde los parlamentos municipales y regionales se impulse crear la definición de una política urbana nacional que guíe el desarrollo de las ciudades y fomente debates sobre energías renovables, el uso de la inteligencia artificial y la protección de datos.

Para lograr la regularización, la abogada considera que se debe hacer un trabajo colaborativo que incluya a gremios, colegios y organizaciones intermedias.

“Es un trabajo colaborativo donde se deben activar organizaciones intermedias: los gremios, los colegios, y generar el debate hasta que se logre posicionar en el parlamento correspondiente”, sostuvo.

Asimismo hizo hincapié en la importancia de la participación ciudadana y la necesidad de que las políticas urbanas sean debatidas públicamente.

Replanteamiento de Agenda 2030

Álvarez mencionó la necesidad de replantear la Agenda 2030 para adaptarla a las nuevas realidades tecnológicas.

“Se necesitan definir políticas urbanas-nacionales y generar instrumentos de planificación que permitan un triángulo perfecto de gobernabilidad entre la sociedad, la economía y la ciudadanía porque para debatir nuevas reglas necesitamos entendernos”, afirmó.

“Ciudades inteligentes” e integración tecnológica

Álvarez explicó que la inteligencia artificial es un campo de la informática capaz de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana.

En entornos urbanos, la IA juega un papel crucial en la creación de “ciudades inteligentes”. Estas urbes utilizan tecnología avanzada para mejorar la eficiencia de los servicios públicos, la gestión de recursos y la calidad de vida de sus habitantes.

“La gente se plantea las ciudades inteligentes como una idea de futuro o un concepto de moda, cuando en realidad ya estamos transitando en los parámetros de una ciudad digital”, afirmó Álvarez.

Esto significa que ya se vive en un mundo donde las tecnologías digitales, como la IA, se integran en casi todos los aspectos de la vida urbana, desde la gestión del tráfico hasta la recolección de residuos y el suministro de energía. Estas innovaciones permiten que las ciudades funcionen de manera más eficiente y sostenible, mejorando así la vida cotidiana de los ciudadanos.

Educación y ética en uso de inteligencia artificial

La abogada también habló sobre el temor de que la inteligencia artificial pueda reemplazar el trabajo humano. Sobre esto dijo que el trabajo “no nos lo va a quitar la inteligencia artificial”, sino más bien, “el trabajo nos lo van a quitar aquellas personas que se hagan conscientes del proceso social que estamos viviendo” y que con ética apliquen buenas prácticas del uso de las nuevas tecnologías.

En este sentido, tras lo dicho, subrayó la importancia de la educación y la formación de las personas en general en temas sobre las nuevas tecnologías, el uso de la inteligencia artificial, las criptomonedas, la protección de datos y la implementación de proyectos de energías renovables; porque, desde su visión, la sociedad global está avanzando hacia ese camino.