viernes, 23 febrero 2024
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El teatro en Venezuela lucha “contra la corriente”

En el marco del Día Mundial del Teatro tres grandes productores venezolanos: Jorgita Rodríguez, Basilio Álvarez y Claudia Salazar, exponen su visión sobre este oficio en el país.

El Día Mundial del Teatro se celebra todos los 27 de marzo. Esta fecha la decretó el Instituto Internacional del Teatro en 1961 con el fin de dar a conocer lo que significa este género artístico en la cultura de todos los países del mundo.

En Venezuela hay diversas salas de teatro, la mayoría se concentran en la capital del país, sin embargo, desde Caracas parten giras hacia el interior de Venezuela para llevar las obras en los principales hoteles u otras salas destinadas al esparcimiento.

El equipo de Radio Fe y Alegría Noticias conversó con tres grandes productores del teatro venezolano: Jorgita Rodríguez, Basilio Álvarez y Claudia Salazar, quienes han llevado a las tablas extraordinarios montajes en donde conjugan el drama, la comedia, la tragedia, el musical, entre otros.

Rodríguez es la directora ejecutiva de Vaya al teatro, tiene 30 años de experiencia en la producción teatral. Su nombre tiene el sello en las obras Todos los hombres son mortales y las mujeres también, Pares y nines, Los hombros de América, Que me llamen loca, No eres tú soy yo, El aplauso va por dentro, Ahora me toca a mí, Fuera del aire, Pero tenemos Tania, Una mujer con suerte, Renny presente, entre otras.

“El teatro para mí es la vida, aunque suene a lugar común. El teatro me ha despertado cada mañana de mi vida, como un integrante más de la familia”, comentó. Para Rodríguez, el teatro forma parte de sus proyectos y, durante toda su vida adulta, se ha dedicado a producir obras teatrales, con cuyas piezas también genera espacios para la reflexión, entre esas, piezas de contenido femenino en pro del género.

Rodríguez resaltó que como productora uno de los mayores desafíos es la persuasión, sobre todo luego de la pandemia, porque hay “una notable baja de la asistencia a la salas y una notable invisibilidad del arte del teatro. El mayor desafío es volvernos visible nuevamente, lograr convencer al espectador”, añadió.

A su juicio, en el contexto actual que atraviesa el país, “no es posible sostener una producción teatral. Estamos atravesando por una situación complicada por la invisibilización que hay. Un espacio grande puede convocar a mucha gente o quizás no. Un concierto tiene una repercusión increíble, sin embargo, el teatro con entradas accesibles tiene que ir cuesta arriba con la producción. Sostenerla es para héroes”, puntualizó.

La directora ejecutiva de Vaya al teatro piensa que el teatro, al menos en Venezuela, las condiciones podrían mejorarse de la mano con “un gobierno que apoye a la cultura, que sea capaz de tender puentes a través del arte”, así como también que genere políticas culturales para que todos los grupos de teatro tengan oxígeno económico y puedan producir sus piezas.

“El teatro se hace más fuerte en circunstancias adversas”

Por su parte, Basilio Álvarez se graduó como profesor de física y matemáticas, carrera que ejerció durante una década cuando la docencia lo llevó a dictar taller de formación actoral en los años ochenta. Es el creador del grupo actoral Skena que fundó hace 43 años.

Para Álvarez, el teatro es su manera de sentirse vivo, útil, creador, y ser parte de un equipo de personas que admira y valora “para tener un proceso de búsqueda y hallar algo que sea verdadero para después compartirlo con el público”, expresó.

En ese sentido, resaltó que la situación del teatro en Venezuela es compleja, porque “si bien hay una cantidad de gente animada haciendo teatro, jóvenes, gente nueva, gente con mucha experiencia que sigue dedicando su vida a ese bello oficio, sin duda estamos en una situación económica, social y política que va en contra de hacer teatro lo que, aunque suene incoherente, lo refuerza más. El teatro se hace mucho más fuerte en circunstancias adversas”, precisó Álvarez.

El Estado debe asumir la responsabilidad de los espacios

Por otra parte, el director de Skena, considera que el Estado venezolano tiene una cuota de responsabilidad sobre la importancia de impartir cultura a la ciudadanía en general, porque “a medida que a un gobierno le interese que los habitantes sea gente culta y cercana al arte, también crecerán las políticas culturales”, comentó Álvarez y éstas políticas abarca no solo al teatro y a sus grupos, sino también a la música.

De igual manera piensa que el Estado debe asumir la responsabilidad de los espacios para el entretenimiento teatral y mejorar las condiciones. “Hay teatros que se subutilizan como el Baralt, Bolívar, el Nacional, el Municipal, los teatros que están dentro de Unearte, una cantidad de espacios que son subutilizados que de vez en cuando se presenta una que otra obra”. Ante esto, piensa que estos lugares deberían tener sus puertas abiertas todos los fines de semana con piezas teatrales activas en escena.

“Las salas de teatro deberían estar llenas”

Por si fuera poco, esta semana se presentará nuevamente -luego de tres años- en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño el musical Los Miserables. Su productora, Claudia Salazar, quien es la directora y creadora de Clas Producciones también es la responsable de producir no solamente esta pieza, sino también La novicia rebelde, Godspell, Piaf, Casi normal, entre otras.

Para Salazar, el teatro es su pasión, vida y razón. “Es un espacio que, personalmente me ha dado muchísimas cosas y, también a través de diferentes proyectos, la posibilidad de transformación. El teatro con toda su magia, es un universo donde todo es posible”, dijo al equipo de Radio Fe y Alegría Noticias.

“El teatro está luchando contra la corriente”

En ese sentido, al preguntársele a Salazar sobre la situación del teatro en Venezuela, piensa que “está luchando contra la corriente”, porque todavía no logran captar la cantidad de público que quisieran.

“Las salas de teatro deberían estar llenas”, aseguró, aunque cree que esto no ocurre no solo por la situación económica del país, sino que también hay una carencia en la formación cultural. “Tenemos muchos años donde no entendemos la importancia de la cultura en la vida”, expresó.

Apostar al país

A juicio de Salazar, llevar consigo la producción de la pieza Los Miserables en Venezuela, significa apostar al país que desea y que todos los días se estrenen maravillosas obras. “Los Miserables es el ejemplo de un país posible, de que en la unión sí está la fuerza y que sin duda, nos enseña la maravillosa historia que escribió Víctor Hugo”, dijo.

A nivel de producción teatral, la directora de Clas Producciones comentó que quienes ejercen el rol de productores deben tener el ojo, el plano general de todo. “Es una experiencia que nos ha formado muchísimo, es una escuela maravillosa que podemos hacer realidad espectáculos de esta altura no hoy, sino permanentemente”, agregó.

En ese sentido, Salazar comentó que su empresa productora de teatro se pondrá la meta de llevar a cabo dos musicales anualmente. “Es nuestra aspiración, queremos vivir de esto, por lo tanto vamos a apostar a lo que hacen las grandes productoras del mundo”.

Para finalizar, estos tres grandes productores del teatro, ofrecieron un mensaje final para todos los que ejercen este oficio y para aquellos que son amantes de la cultura:

“Allá hay un espectáculo esperándonos para ser escuchado, aplaudido, criticado. El teatro es un espacio de reflexión para el público, pero también es un espacio para la diversión y el entretenimiento que, además, a nivel cultural permite conocer las raíces de un país. El teatro existe y está allí para todos”, Jorgita Rodríguez.

“Todas las personas que hacen teatro en nuestro país merecen una felicitación porque lo tienen todo en contra. Invierte su propio dinero, tiempo, espacios, creaciones, inventa de donde no puede para que el teatro siga vivo y sea una alternativa para el público”, Basilio Álvarez.

“Se celebra un espacio de transformación, se celebra que da empleo a través de la creación a una cantidad de gente con talento, no solamente actores, sino cantantes, técnicos, realizadores de vestuario, escenografía, utilería. El teatro es un espacio de magia pura, y de poder permanente, apostar asistiendo a las salas y apoyando esfuerzos”, Claudia Salazar.