jueves, 20 junio 2024
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Criminalización de la migración en los medios, la otra cara de los venezolanos en Perú

Los investigadores recogieron artículos y secuencias de noticieros que tuviesen palabras como venezolanos, migrante, extranjero y refugiado. Esto luego se contrastó con una encuesta de opinión pública sobre la percepción de la población peruana sobre los migrantes.

El agregado de la nacionalidad del criminal en cualquier delito cometido en Perú se ha convertido en una práctica habitual en algunos medios de comunicación en ese país. ¿La consecuencia? La migración venezolana se ha visto señalada, cambiando la percepción de la población hacia ella, de ser solidaria a tener reservas.

Así lo explicó la periodista alemana asentada en Lima, Hildegard Willer, quien explicó en una entrevista en la cuenta @migramonitor que esta afirmación se basa en el estudio que coordinó para la Pontificia Universidad Católica del Perú en 2021 y que fue titulado Percepción pública respecto a las personas venezolanas en el espejo de los medios de comunicación en el Perú.

“Aplicamos un análisis clásico a medios de gran lectoría como dos tabloides, dos noticieros de televisión abierta y dos programas dominicales de TV. Lo enlazamos con la primera vuelta de las elecciones generales en Perú del 2021 porque queríamos saber si el tema migración era parte de la campaña”.

Durante esos dos meses, los investigadores recogieron artículos y secuencias de noticieros que tuviesen palabras como venezolanos, migrante, extranjero y refugiado. Esto luego se contrastó con una encuesta de opinión pública sobre la percepción de la población peruana sobre los migrantes.

“La mayoría de las notas impresas y de televisión sobre personas migrantes y refugiadas trataban de delincuencia y crónica roja. El 70% de los venezolanos tenía el rol de infractor, eso es lo que llamamos criminalización de la migración”, explicó Willer. 

¿Y cómo perciben a la mujer venezolana en Perú? 

Dentro de esa representación, a la periodista e investigadora le llamó la atención el trato hacia la mujer venezolana. “Es una delincuente sexualizada, por eso hay un prejuicio hacia la misma que se considera bonita, pero por otro lado la ve como una amenaza y hasta ‘roba maridos’, como le escuché nombrar una vez a una peruana”.

Willer agregó que la migración venezolana llegó de forma masiva a Perú entre 2017 y 2018, tomando por sorpresa a un país que, lejos de ser un receptor de migración, era expulsor. Al principio las encuestas de opinión mostraron una recepción con mucha solidaridad, pero la misma se fue degradando.

“Estos estudios señalaban que la percepción cada vez iba peor, hasta que hace unos dos años mostraban que el 70% de los encuestados dijeron que la migración era nociva para el país y que no traía nada bueno. Esa percepción negativa iba acompañada de informaciones falsas como la cantidad de venezolanos en Perú y el número que se dedicaba a la violencia. Pienso que ha habido una influencia de cómo los medios han hablado de los migrantes y refugiados”.

El estudio de la Pontificia Universidad Católica del Perú puntualizó un importante enfoque sobre el tratamiento de los medios a la migración venezolana y es el que llamaron “las historias que (casi) no se cuentan” y que apuntan a esas de venezolanos exitosos que aportan a la sociedad y la economía peruana.

“Podemos decir que estas son las historias que en 95% no se cuentan. Hay un estudio que hizo el Banco Continental, que casi no se difundió, explicando el importante aporte de la migración al PIB del Perú”.

El estudio liderado por Willer incluyó testimonios de periodistas de los medios estudiados quienes aseguraron haber publicado notas sobre venezolanos emprendedores y exitosos, pero los mismos estuvieron fuera del período del estudio.

“Un editor de un noticiero en el cual el 67% de las personas venezolanas representadas eran victimarias afirmó que esa representación, efectivamente, se aproximaba a la realidad de inseguridad ciudadana. Al preguntársele si trabajaba con venezolanos, empezó a nombrar a unos seis colegas que trabajaban como gerente, redactores, técnicos y a una compañera que era mesera en la cafetería. Según él, estas personas estaban tan integradas en la rutina diaria del canal que ya no las veía como extranjeras”, cita el informe.