sábado, 22 junio 2024
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Convite alerta sobre precaria situación en la que se encuentran adultos mayores

En un país donde la pensión no sobrepasa los 4 dólares y el bono de guerra económica que reciben es de aproximadamente 32,50 dólares, la persona mayor que vive sola y depende solo de eso, tiene unas condiciones muy precarias.

La ONG Convite, que trabaja por la garantía de los derechos sociales de los adultos mayores, remarcó que las personas de la tercera edad no tienen la posibilidad de generar los ingresos económicos suficientes para cubrir sus gastos básicos mensuales.

En los resultados de la última encuesta realizada durante el 2023, para conocer sobre las condiciones de vida y salud de los adultos mayores en Venezuela, se tuvieron como muestra a 1.535 personas, entre mujeres y hombres entre 60 y 80 años.

“Las personas mayores no son vulnerables por ser mayores, cada persona envejece de forma distinta. Los que los hace vulnerables son las condiciones que vive”, expresó Yanireth Fernández, coordinadora de investigación de Convite, en una entrevista realizada en el programa En confluencia de Radio Fe y Alegría Noticias, en el marco del Día Nacional del Adulto Mayor que se conmemoró este 29 de mayo.

Por ello, en un país donde la pensión no sobrepasa los 4 dólares mensuales (130 bolívares) y el bono contra la guerra económica que reciben es de aproximadamente 32,50 dólares mensuales, la persona mayor que vive sola y depende solo de esto, tiene unas condiciones muy precarias.

Algunos hallazgos del estudio

20% de las personas de la tercera edad encuestadas por Convite están trabajando por la necesidad de mantenerse y no por el deseo de estar activos.

Asimismo, las protecciones sociales no son suficientes y tampoco reciben remesas, ni ayuda por parte de los familiares.

A ello hay que agregar que la mayoría de los empleos son inseguros y están fuera de la formalidad.

Los adultos con edad avanzada venden chupetas en las calles, trabajan limpiando casas o de vigilantes en las residencias, explicó la especialista en estudios del desarrollo y proyectos sociales.

En el estudio solo 10% respondió que pueden comprar con facilidad los medicamentos que necesitan para atender las enfermedades crónicas que padecen como la diabetes y la hipertensión.

El resto solo pueden adquirir algunas por sus propios medios y otros los obtienen a través de donaciones por asociaciones civiles o asistencias humanitarias.

Este último aspecto del estudio es de los más preocupantes, ya que las afecciones de los adultos mayores también requieren de seguimiento y atención médica, lo cual eleva el presupuesto para cubrir esta necesidad.

¿Quién protege al adulto mayor?

“Lamentablemente nos hace falta mucho camino por recorrer, se han hecho esfuerzos, pero no los suficiente. El Estado es quien debe fijar la pauta, marcar la línea y de ahí ajustarnos el resto. La responsabilidad es de toda la sociedad, las ONG y el sector privado. Pero los planes, programas y proyectos deben venir del Estado, y a partir de ahí un trabajo en conjunto y coordinado para atender a las personas. No hay un músculo suficientemente poderoso desde el punto de vista legal”, declaró Fernández.

La representante de la organización explicó que no existe un sistema de protección de los derechos y garantías para los adultos mayores, como lo pueden tener los niños, niñas y adolescentes o las mujeres.

Agregó que Convite cuenta con especialistas, como psicólogos y abogados, para dar la primera atención, pero cuando rebasan sus capacidades no saben a dónde remitir los casos que reciben.

“Nosotros lo hemos padecido como organización que trabaja por las personas mayores. En Fiscalía en sí, para donde los mandamos, o en la Defensoría del Pueblo, no hay un departamento con una unidad dedicada para la atención de personas mayores”, lamentó.