martes, 23 julio 2024
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Venezuela tuvo 86 derrames petroleros en 2022 pero el Gobierno calló sus impactos

La OEP afirma que existe “un patrón de abandono de la gestión socioambiental por parte de Pdvsa”.

En Venezuela se contabilizaron 86 derrames petroleros durante 2022, un promedio de siete mensuales registrados en siete estados del país, según el informe anual del Observatorio de Ecología Política (OEP), publicado este martes.

La organización detalló que estos flujos constantes de crudo, contabilizados a partir de información publicada en redes sociales y medios locales, tuvieron lugar en Zulia (31), Falcón (29), Anzoátegui (14), Monagas (5), Carabobo (3), Delta Amacuro (2) y Portuguesa (2).

El OEP aseguró que estos eventos afectan a ecosistemas marinos y terrestres, pero que “no existe ningún tipo de información oficial” con respecto a la cantidad de barriles derramados, las dimensiones de las áreas afectadas y las acciones que se han realizado para remediar los impactos ambientales tras cada siniestro.

Aseguró que estos derrames tienen “implicaciones directas” tanto en las comunidades que viven de la actividad pesquera, pues el petróleo daña sus elementos de trabajo y los obliga a adentrarse en el mar, como para productores agropecuarios y comunidades campesinas, quienes pierden sus cultivos y ganado.

“En el 2022, además de reportarse constantes derrames, también se produjeron incendios y explosiones en diferentes instalaciones de Pdvsa (petrolera estatal). El OEP registró un total de 10 de estos siniestros ocurridos en el país”, indicó el observatorio, que explicó que, en “muchos” casos, “tras un derrame de crudo se genera un incendio”.

En el pasado año, el observatorio registró también otros accidentes en las industrias básicas, como “la dispersión de alúmina calcinada (óxido de aluminio)” en el estado Bolívar (sur), una sustancia que “puede generar daños en el organismo y afectar los pulmones”.

La organización concluyó que existe “un patrón de abandono de la gestión socioambiental por parte de Pdvsa, lo que implica que se dejaron de atender contingencias generadas por la industria y los respectivos males que ocasionan en las poblaciones locales”.