miércoles, 17 abril 2024
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Se acaba el tiempo para proteger ríos de la Amazonía

Hernández advirtió que, según datos de SOS Orinoco y Clima 21, desde 1985 en la región se perdió 1.1 millones de hectáreas de bosque por causas asociadas a la deforestación.

En el Día Mundial del Agua se prenden las alarmas del cuido y la preservación de los ríos de la Amazonía. Con la minería, la deforestación y la tala de los bosques se pone en riesgo la vida en todo el planeta.

La política venezolana María Gabriela Hernández denunció en el programa Háblame bajito, que transmite Radio Fe y Alegría Noticias, que no se está aplicando la Ley Orgánica de Megareserva de Agua Dulce y Biodiversidad al sur del Orinoco y la Amazonía.

Explicó que el instrumento fue aprobado en noviembre de 2018, dos años después del inicio de las operaciones del Arco Minero.

Se promulgó la ley para proteger un área específica de territorio, para garantizar la preservación de los ríos y los ecosistemas amenazados por el extractivismo, la tala y otras actividades que generan impacto ambiental.

Esta zona es de especial importancia “ecológica, económica, social y pluricultural”, dijo Hernández.

Importancia estratégica de los ríos

Especificó que la ley intenta proteger a más de 10 millones de especies que se encuentran en estos lugares de los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.

Además los ríos del sur del Orinoco son las principales fuentes hídricas de la generación eléctrica en el país.

“Cerca del 70% de la electricidad que se genera en Venezuela proviene de este recurso”, detalló.

Ante esto, se preguntó: ¿Por qué perdimos la institucionalidad ambiental? ¿Por qué no aplicamos esta y otras leyes ambientales? Y añadió: “sabemos que estos recursos son imprescindibles para la vida”.

Proteger los bosques

Asimismo explicó que la ley busca proteger los bosques y la biodiversidad de la zona. Advirtió que, según datos de SOS Orinoco y Clima 21, desde 1985 en esta región se perdió 1.1 millones de hectáreas de bosque por causas asociadas a la deforestación.

Entre el 2020 y 2022 en Amazonas se perdieron 25 mil hectáreas de bosque, según la ONG SOS Orinoco.

Esta realidad puso en alerta mundial a la Amazonía venezolana.

Una megareserva

La megareserva no está por encima de las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (Abrae), ni sustituyen sus mandatos, más bien, la ley busca reforzar la protección de los recursos naturales.

Las Abrae ya definió los parque nacionales, los monumentos naturales, las reservas de biósfera y otras figuras administrativas de protección, que son las que hoy cubren a Canaima o al Yapacana, lugares donde se está desarrollando la explotación minera.

Hernández denunció que en el Parque Nacional Yapacana se siguen generando daños ambientales a pesar de la intervención militar. Esta zona se encuentra en el estado Amazonas y se extiende hasta Brasil.

Incendios en Canaima

Desde el 11 de marzo, en el Parque Nacional Canaima está sufriendo incendios forestales, según la entrevistada. “Es asombroso y doloroso”.

Desde hace más de cuatro años se está llamando la atención del Estado venezolano y del sistema de Naciones Unidas para que constate los sistemas de protección del parque, que es patrimonio de la humanidad.

“Es increíble que no podamos tener los suficientes guardaparques y equipos para apagar un incendio, o prevenirlo”.

“Sabemos que son sitios remotos, pero para eso está el Estado, para eso está Inparques”, añadió.

También recordó que la protección de los bosques es sinónimo de la protección de las aguas.