martes, 23 julio 2024
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Ponen valor al capital natural de los océanos: US$ 24 billones

Leon Kamhi, jefe de Responsabilidad en Federated Hermes Limited, abogó por una gestión eficaz para animar a las empresas a comprender y controlar el impacto de sus actividades en los océanos y su dependencia de ellos.

El capital natural de los océanos está valorado en unos 24 billones de dólares, y sin embargo, sus recursos están disminuyendo rápidamente. Así lo aseguró Leon Kamhi, jefe de Responsabilidad en Federated Hermes Limited, quien recordó que más de 3 mil millones de personas dependen de ellos para su subsistencia.

Además, “la falta de protección de los ecosistemas marinos tendrá consecuencias negativas para la economía mundial”. A su juicio, “supone un riesgo sistémico para las inversiones a largo plazo”.

Kamhi lo explicó tras el Día Mundial del Medio Ambiente (5 junio) y en vísperas del Día de los Océanos (8 junio) en un artículo en la blogosfera de EFEverde. Allí advirtió que “existen riesgos para el modelo de negocio de industrias como el turismo, mientras que los cambios en el nivel del mar y los huracanes más fuertes y frecuentes suponen un riesgo físico para las empresas situadas en zonas costeras”.

Por ello, este experto abogó por una gestión eficaz para animar a las empresas a comprender y controlar el impacto de sus actividades en los océanos y su dependencia de ellos.

Según Kamhi, los inversores deben ser conscientes de estos riesgos y de cómo las empresas en las que invierten afectan a los océanos. Para ello habrá que examinar el impacto de las distintas compañías y sectores en la sostenibilidad.

Reputación

La vinculación a la contaminación de los océanos puede resultar perjudicial para la reputación de una empresa. De hecho, puede repercutir en su capitalización bursátil.

Como ejemplo, citó el desastre de la plataforma Deepwater Horizon en 2010, que hizo caer el precio de las acciones de la petrolera BP en 55%. Además obligó a la compañía a pagar más de 65 mil millones de dólares en costes de limpieza y litigios.

Entre los aspectos positivos destacó los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que la comunidad mundial está empezando a ver la importancia de gestionar su impacto en los océanos con acciones concretas. A saber: el hecho de que una treintena de países, entre ellos el Reino Unido, han formado la Alianza Mundial de los Océanos para pedir que se proteja el 30% de los mares para 2030.