jueves, 30 mayo 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Armonía para el alma: explorando los efectos psicológicos de la música

La música puede comunicar consciente e inconscientemente, no requiere de un idioma específico para entenderse, y puede despertar emociones directa e inmediatamente en el hombre usando melodía, ritmo y armonía, sin necesidad de palabras.

¿Alguna vez te has preguntado qué poder misterioso tiene la música para transformar tu percepción del tiempo y tus emociones? Por ejemplo, al entrar a un supermercado, escuchas una canción suave y repetitiva que te adormece, haciéndote perder la noción de las horas mientras recorres los pasillos.

En el gimnasio, un ritmo vibrante te impulsa a dar lo mejor de ti, liberando una energía que ni sabías que poseías.

Y en un spa, una melodía serena te envuelve en una atmósfera de paz y relajación, hasta que te rindes al sueño y despiertas renovado.

La música es una maestra de orquesta que con sus notas evidencia en el ser humano varias reacciones. Como un mago nos transporta a diferentes estados de ánimo, lugares y tiempos con un simple movimiento de su batuta.

Hagamos este preludio, visualizando la evolución de la música que como otras artes refleja los cambios sociales de la humanidad, como veremos a continuación:

El poder de la música

La música como arte, que se basa en la organización de sonidos y silencios, tiene diversas funciones que se presentan en todas las culturas del mundo, sin importar el idioma, religión, etnia o estatus social.

La música puede comunicar consciente e inconscientemente, no requiere de un idioma específico para entenderse, y puede despertar emociones directa e inmediatamente en el hombre usando melodía, ritmo y armonía, sin necesidad de palabras. Esa es la magia, el poder indiscutible de la música.

Para embarcarnos en este tema, lo haremos de la mano del maestro Edwin García Cáceres. Él es un músico venezolano con destacada carrera como compositor, director de orquesta, guitarrista, gestor e investigador musical, quien actualmente cursa seminarios del doctorado en música en la Universidad Católica de Argentina, lo que se suma a su dilatada trayectoria académica en este ámbito. Su pasión por la música lo convierte en un guía excepcional en este viaje de exploración sonora.

En este artículo, profundizaremos en la influencia de la música en el cerebro y las emociones, explorando los campos de la musicoterapia y la relación entre la música y el comportamiento humano.

Psicología de la música: ciencia que estudia el sonido y emociones

La capacidad de la música de evocar emociones es algo que la psicología estudia basándose en factores como: las propiedades acústicas, asociación cultural y la respuesta neurobiológica, por ejemplo.

La psicología de la música toca diversas líneas de investigación debido a que el comportamiento del hombre en interacción con el sonido es muy textural y versátil.        

Según el maestro García Cáceres, por extraño que parezca la psicología de la música no está vinculado en los estudios de quienes componen música, hasta ahora, pero mientras más avanza la psicología de la música más viable a futuro es que en las asignaturas de las escuelas de música se incluya esta materia como tema obligado a estudiar, para componer con mayor conciencia de los efectos que tal composición logrará.

“En los pregrados en español no se enseña, lo más cercano que se puede encontrar a nivel de postgrado, lo da la Universidad Autónoma de México, con su programa de cognición musical. No obstante, esta es un área en crecimiento y es materia obligada de estudio para quienes se dedican a la musicoterapia”.

El músico venezolano ha procurado con sus obras ir más allá de una composición instrumental, buscando que las mismas evoquen experiencias entre quienes puedan apreciarlas.

“Como compositor busco tocar las emociones con mis obras. La música por sí misma es la conjugación de sentimientos hechas notas y expresadas en melodías, de allí la diversidad de gustos entre las personas, y cómo un mismo individuo puede expresar preferencias diferentes según sean sus estados anímicos, siendo la neurociencia la encargada de precisar esto desde diversos enfoques”.

¿Qué hace que nos enganchemos en determinado tipo de música?

Responder esta interrogante puede ser complejo, no obstante, según estudios realizados por la Universidad Autónoma de México, por S. Itazami Sandoval, DGD-UNAM publicado en su artículo: ¿De qué depende tus gustos musicales? Hay factores biológicos, psicológicos y sociales que nos predisponen a un gusto musical en particular.

Entre los factores biológicos, está la predisposición genética que, de acuerdo con el referido texto, algunas personas pueden ser más sensibles a los ritmos rápidos o a las melodías complejas.

Otro factor se vincula con la estructura cerebral, y en ese sentido la forma en que nuestro cerebro procesa la música puede influir en cómo las personas disfrutan de esta, logrando diversas sensaciones como la recompensa y el placer.

Adentrándonos en los factores psicológicos que intervienen en nuestras preferencias musicales están las emociones, esas que, según la dicha, tristeza u otra emoción, nos hace buscar música más alegre, melancólica o simplemente para relajarnos.

Los recuerdos también se asocian a nuestros motivos para inclinarnos hacia un determinado tipo de música. Además sumemos nuestra identidad, la cual se ve reflejada en nuestras preferencias, que hablan incluso de cómo nos conectamos con otras personas con gustos similares.

Los factores sociales incluyen: la cultura, amigos y familiares, medios de comunicación, al escoger qué oiremos todos los factores interactúan entre sí para crear nuestras preferencias, y cuál fórmula mágica buscamos en cada tipo de música esa sensación única que nos permite disfrutar mientras la escuchamos.

El maestro García Cáceres, desde su experiencia como amante de la música cuenta que cuando él escucha música, y percibe que se ha enganchado con tal o cual canción, suele “estudiar la canción y descubro que tiene patrones armónicos que son de mis preferidos y por eso es la respuesta positiva de mi cerebro”.

La música te sana

La musicoterapia hace uso del poder de la música para beneficios de la salud física, mental y emocional de las personas. Las sesiones de musicoterapia pueden incluir: escuchar música, tocar un instrumento, cantar o realizar movimientos siguiendo un determinado ritmo.

Mediante investigaciones, se ha demostrado que la música puede ser eficaz tratando trastornos del estado de ánimo, sueño, dolor, neurológicos y psiquiátricos, reduciendo el estrés y la ansiedad, mejorando el estado de ánimo y la calidad de vida, reduciendo el dolor, ampliando la función cognitiva y promoviendo la relajación.

Para quienes deseen profundizar sobre el poder de la música en su salud pueden leer publicaciones como la de la revista PLOS One que encontró que escuchar música puede reducir los niveles de estrés y ansiedad en los estudiantes universitarios.

Otro estudio interesante sobre el tema lo encontrarán en la revista Frontiers in Psychology donde se habla de cómo tocar un instrumento musical mejora la memoria y la atención en personas con Alzheimer.

Después de este recorrido espero que ahora seas más consciente del poder de la música, y cómo influye en ti. Que la música sea tu caleidoscopio, un universo de sanación y bienestar.

La próxima vez que escuches música, presta atención a cómo te hace sentir y cómo influye en tu percepción del mundo que te rodea. Descubrirás el poder transformador de este arte que reside en cada nota.