Médicos Unidos por Venezuela auspició un foro para debatir sobre la censura epidemiológica de cara a los casos de malaria y difteria y su incidencia sobre la alerta pandémica del coronavirus en América. Además se abordaron temas relacionados a la alimentación infantil y el autoestima colectivo en el marco del Día del Médico.

@mlclisanchez

El estado Bolívar -que representa el 26,4% del territorio nacional- es reconocido como la cuna de las epidemias en América, pues según el informe de la Organización Panamericana de Salud, de las enfermedades propagadas en toda América, tres nacieron en este estado endémico: malaria, difteria y sarampión, todas ellas prevenibles con vacunación.

Sobre eso, el endocrinólogo y experto en epidemiología Marcos Lima, compartió algunas cifras en el foro convocado por la organización Médicos Unidos por Venezuela. Las ponencias se centraron en lactancia materna, alertas epidemiológicas y otros temas relacionados a la neurobiología y la autoestima comunitaria.

“Venezuela es ahorita punta de lanza en por lo menos tres epidemias continentales, y que han tenido su génesis en el estado Bolívar”, expuso Lima, en el Colegio de Médicos de Puerto Ordaz. Enfatizó que existe una censura epidemiológica en el país a partir del año 2016, justamente el año en el que Nicolás Maduro creó el proyecto del Arco Minero del Orinoco como un área estratégica para el desarrollo económico de Venezuela, y el año en el que el país representó el 34,4% de los casos de malaria en América según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esto significó un retroceso histórico, pues se contabilizaron 240.637 casos nuevos, un aumento del 76% con respecto al 2015 .


Marcos Lima, médico endocrinólogo y experto en epidemiología: “La única manera de salir de esto es que todos nos unamos como gremio para hacer sentir nuestra voz en pro de nuestros pacientes y colegas” | Foto William Urdaneta
     

Ya para el 2019, la OMS atribuyó el aumento de los casos de malaria en región de las Américas a los aumentos en la transmisión de la malaria en Venezuela. En Puerto Ordaz aún hay personas que mueren por paludismo, y comunidades desatendidas en materia de prevención del parásito. Estas alertas que atentan contra la salud pública son cada vez más difíciles de medir.

“El cambio en la publicación semanal del boletín epidemiológico coincide con la aparición de diferentes epidemias. Cada vez que hay una epidemia se suspende el boletín epidemiológico semanal”, apuntó Lima en el foro organizado para conmemorar el Día del Médico. En Venezuela no hay cifras oficiales de morbilidad y mortalidad desde diciembre del 2016, la ciudadanía aprendió a contar con organizaciones no gubernamentales como la Red Defendamos la Epidemiología Nacional, y a ejercer el derecho de la contraloría pública, que se dificulta por la misma ausencia de datos.

“Esta ha sido una de las grandes limitantes que ha tenido nuestro país para poder contener las diferentes epidemias que han surgido”, destacó. Esto también incidiría en la contención y la medición del coronavirus, en caso de llegar a Venezuela, en el país impera la opacidad y la desinformación.

Sin embargo, el doctor Lima señaló que aunque es necesario estar alertas por el coronavirus -ya declarado como una pandemia por la Organización Mundial de la Salud-, no se debe olvidar que Venezuela aún batalla con epidemias que tienen un grado de letalidad entre el 10 y 40% mientras que la tasa de letalidad del Covid-19 es de 1%, en naciones que no están en emergencia humanitaria, cabe destacar, pues Venezuela es uno de los países prioritarios para la OMS en caso de la entrada de este virus.

La malaria no ha sido la única epidemia nacida en el estado Bolívar. El resurgimiento de la difteria en Venezuela tuvo su génesis en el municipio Caroní para el 2016. Solo tres países en América tenían casos de difteria, y en Venezuela se concentró el 80,5%. Desde julio de ese año hasta la semana epidemiológica 8 de 2019 la OMS contabilizó 726 sospechas de infección, 164 de ellas registradas en 2019.

Esta enfermedad es una infección causada por la bacteria Corynebacterium Diphtheriae y sus signos pueden ser leves hasta tener manifestaciones más graves, empieza con dolor de garganta, tos seca y fiebre.

“La única manera de salir de esto es que todos nos unamos como gremio para hacer sentir nuestra voz en pro de nuestros pacientes y de nuestros colegas que día a día luchan en los hospitales públicos por darle salud a las personas”, concluyó Lima.

Lactancia materna

En el foro también participó el neonatólogo José Chavero. La dinámica del ponente consistió en responder a las preguntas más frecuentes de las madres relacionadas a la alimentación y nutrición de los bebés.

      Para el 2019, la OMS atribuyó el aumento de los casos de malaria en región de las Américas a los aumentos en la transmisión de la malaria en Venezuela. Según las cifras presentadas por Lima

“La teta no lo llena, ¿le puedo dar leche?, debemos saber cómo indicarla para evitar que la mamá dé un agua de leche o la leche muy concentrada, o que no vaya a aportar nada nutritivo”, basado en los principios de la OMS sobre la lactancia materna, Chavero enfatizó que no hay alimento más idóneos para los niños que la leche de su mamá, en dado caso de tener que complementar este alimento, el doctor recomienda el uso de fórmulas lácteas diluidas con las cantidades correctas de agua para disminuir la cantidad de sodio que contienen estos alimentos sucedáneos.

“¿Cuándo le puedo dar alimento?, pues la leche es alimento, lo demás es adorno”, expresó. El neonatólogo reiteró la importancia de que las madres alimenten a sus hijos con la cantidad de vitaminas, minerales, carbohidratos y proteínas necesarias.

Otros especialistas como la psiquiatra Nancy Rodríguez y el médico imagenólogo Martin Lucena, abordaron temas como el autoestima colectivo y la neurobiología de la emoción.

“El pueblo está sumido en un total abandono, no se le está dando importancia a cosas que realmente lo tienen”, expresó Rodríguez. La ponente, haciendo uso de la pirámide de Maslow en la que se refleja una jerarquización de las necesidades humanas, desde las más básicas (la base de la pirámide) hasta los deseos más elevados, explicó a los presentes que debido a la emergencia humanitaria, los venezolanos están cada vez más impedidos de satisfacer sus necesidades más básicas, lo que significa que están cada vez más lejos de satisfacer la cúspide de la pirámide: la autorrealización, y esto incide directamente en el autoestima y la salud mental del ciudadano y en consecuencia de la colectividad. Una salud mental cada vez más vulnerable, pues incluso la medicina para el tratamiento de la depresión en sus distintas manifestaciones presenta una escasez del 81,0% en Puerto Ordaz.

JSN Megazine 2 is designed by JoomlaShine.com | powered by JSN Sun Framework