domingo, 14 abril 2024
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Robos y abandono: principal universidad de Delta Amacuro atraviesa una crisis sin precedentes

Tanto profesores como estudiantes relatan el mal momento que atraviesa esta casa de estudios que por décadas ha sido la principal universidad de la región.

La Universidad Territorial Deltaica (UTD) Francisco Tamayo del estado Delta Amacuro atraviesa un momento crítico debido a múltiples carencias que han venido presentando en los últimos años.

Tanto profesores como estudiantes relatan el mal momento que atraviesa esta casa de estudios que por décadas ha sido la principal universidad de la región.

Una obra inconclusa iniciada por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria y las desapariciones “misteriosas” de computadoras de mesa destinadas a las bibliotecas forman parte de la crisis que afronta la universidad, sin contar el evidente deterioro de toda su infraestructura.

Uno de los que ofreció detalles sobre las principales problemáticas que afectan a la casa de estudios fue Juan González, exalcalde de Tucupita, quien tiene 15 años trabajando como profesor universitario en el área de Ingeniería Agroalimentaria de esta alma mater.

Para González, el servicio de transporte público y el del comedor son los servicios primordiales que no deben faltar en una casa de estudios, pero desde tres años aproximadamente nada de esto existe en la UTD.

“La UTD tiene más de tres años sin comedor”, lamentó el profesor universitario en entrevista para Radio Fe y Alegría Noticias.

En ese sentido cuestionó que aunque existen empresas que distribuyen comida a través de los CLAP, no se atiende por completo la carencia de comida en este centro de educación universitaria.

Por otro lado, destacó que todos los medios de transportes ya no funcionan y han sido desmantelados progresivamente.

González reiteró que la carencia de transporte perjudica las clases prácticas que deben tomar los cursantes de los Programas de Formación Universitarios de Agroalimentaria y Medicina Veterinaria, ya que los profesores deben diligenciar y conseguir algún medio para transportar a sus estudiantes al campo de trabajo fuera de esa universidad. 

Módulos desmantelados 

La biblioteca es uno de los espacios que más ha sufrido ataques delictivos. De acuerdo a González, los responsables serían personas que trabajan en la UTD y aunque han habido investigaciones en múltiples ocasiones, no se ha logrado recuperar nada.

De 10 computadoras que fueron donadas a la biblioteca en enero del 2013, no queda ninguna. Todas han desaparecido progresivamente y hasta la fecha no hay señalados de estar implicados en estos hechos.

Además se ha registrado el robo de todos los aires acondicionados que funcionaban en ese módulo.

González reveló que de 270 mesas sillas que fueron donadas al módulo verde construido más reciente, además de 18 escritorios para los profesores, ya no hay nada.

Hace más de 10 años el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria inició la ejecución de un proyecto que consistía en la construcción de 14 nuevas aulas divididas en tres módulos, pero tras descubrirse un supuesto “hecho irregular” estas estructuras quedaron inconclusas.

Solo se pudieron concluir cuatro salones que ahora funcionan como el área donde cursan clases los estudiantes de Medicina Veterinaria.

No obstante, no quedó del todo bien porque luego de tres meses les robaron las ventanas.

José Gregorio Blanco, estudiante del Programa Nacional de Formación en Informática, coincidió con González en cuanto a la urgencia que existe por la inoperatividad del comedor y la inexistencia de transportes para los universitarios.

Asimismo, Blanco, de 21 años de edad, reveló que cada vez tiene menos compañeros porque han abandonado sus carreras.

Detalló que cuando inició su carrera hace un año, eran 60 estudiantes en su aula de clases y en tres meses ese número se redujo a 40 personas. Con el pasar de los meses hasta la actualidad, solo hay 21 estudiantes en el trayecto inicial.

González también habló de la deserción, ya que como profesor le tocó impartir clases a 30 alumnos en el Programa de Iniciación Universitaria en agroalimentación en octubre del 2022. Siete meses después solo quedan 10.