martes, 23 julio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Más de 2 mil gandolas y pocos vehículos particulares cruzaron puente Atanasio Girardot

El letrero con la palabra Venezuela, en color azul, es lo más llamativo de un trayecto internacional que se mantiene como el menos usado, pero como el más cómodo para procesos como el sellado de pasaportes, siempre y cuando haya electricidad.

Hace un año, específicamente el 1 de enero de 2023, fue inaugurado el puente internacional Atanasio Girardot, que une al sector de Tienditas, en Pedro María Ureña, con Villa del Rosario.

Autoridades de ambos países asistieron para el acto que marcaba un punto de quiebre a los más de siete años de cierre de la frontera entre Táchira con Norte de Santander. Ese día, los primeros carros particulares estrenaron un puente que esperaba en silencio su puesta en marcha.

Los días previos, en diciembre de 2022, los trabajos se hicieron en tiempo récord para tener las oficinas acondicionadas para el funcionamiento del paso internacional. Los contenedores fueron retirados y los obstáculos quedaron en el pasado. Esa zona fue decretada aduana subalterna y se sumó a la de Ureña, también subalterna, y a la de San Antonio del Táchira, que funge como principal.

El puente, con una envergadura que supera a los emblemáticos Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, ha recibido en 12 meses a más de 2.400 vehículos de carga pesada: alrededor de 2.300 para exportaciones de Colombia, y cerca de 170 para las exportaciones de Venezuela. La cifra es vista como positiva para la Cámara Colombo-Venezolana y esperan que siga en aumento para este año.

En torno a los carros particulares, y pese a que abrió con un buen ritmo de vehículos y motos, se aminoró notoriamente una vez fueron reactivados los tramos binacionales que conectan a San Antonio del Táchira con La Parada y a Ureña con El Escobal, el pasado 17 de febrero de 2023.

Al día, la cifra de vehículos particulares no pasa de 300, mientras que por el puente Simón Bolívar sobrepasan los 17 mil y por el puente Francisco de Paula Santander se acerca a los 8 mil.

El letrero con la palabra Venezuela, en color azul, es lo más llamativo de un trayecto internacional que se mantiene como el menos usado, pero como el más cómodo para procesos como el sellado de pasaportes, siempre y cuando haya electricidad.