viernes, 19 julio 2024
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[Infografía] | La gasolina en el interior del país se paga con tiempo y calidad de vida

Este junio se cumplen tres años del nuevo esquema de venta de gasolina en Venezuela. El tercer aniversario de la dolarización del combustible en el país llegó acompañado de otro episodio de escasez, este posiblemente el más agudo del último lustro.

Largas horas de espera, riesgos de seguridad personal y al patrimonio, y situaciones de alta tensión, son solo algunas de las situaciones a las que se exponen los ciudadanos que intentan surtir combustible en el interior del país.

Según Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea, la dificultad para surtir gasolina en Venezuela forma parte del diagnóstico de la emergencia humanitaria compleja, lo que ha generado consecuencias en diferentes derechos humanos. “El acceso a los servicios básicos de una manera tan accidentada se ha convertido en un mecanismo de control”, dijo el sociólogo a periodistas de Runrunes.

 

Este junio se cumplen tres años del nuevo esquema de venta de gasolina en Venezuela. El tercer aniversario de la dolarización del combustible en el país llegó acompañado de otro episodio de escasez, este posiblemente el más agudo del último lustro. Kilómetros de colas y jornadas que superan las 24 horas es lo que han tenido que lidiar conductores de todo el territorio nacional para poder conseguir unos litros de carburante.

En estados como Anzoátegui, Bolívar, Falcón, Lara, Monagas, Táchira, Yaracuy y Zulia, el tiempo de espera en las estaciones de servicio va desde 3 hasta 72 horas, sobre todo a partir de junio cuando la situación se agravó, aunque en algunos casos como Monagas, ya era complicada desde finales del año pasado.

La agudización de la crisis de la gasolina ha traído otros problemas. En Yaracuy, un conductor aseguró que ha dejado de llevar a sus hijos al colegio por no contar con el transporte. “No solo es que no hay escasez de gasolina para los carros particulares sino también para el transporte público”. Algo parecido ocurre en Anzoátegui donde un conductor consultado por el diario El Tiempo, indicó que para poder hacer la cola “debe alternarse con su esposa”, mientras uno de los dos está resolviendo asuntos de trabajo.

También es frecuente ver cómo en los alrededores de las estaciones de servicio algunas personas se saltan la cola y pagan hasta 20 dólares e ingresan a las gasolineras, muy cómodamente para tanquear, reseña una nota de El Impulso.

En Táchira debido a los cupos semanales, en caso de que se queden sin gasolina, los conductores deben parar el carro y esperar la semana siguiente para volver a surtir. “Caminamos porque no nos alcanza para comprar bachaqueada”.

Todo puede pasar

El desplome de una pared que afectó a varios vehículos que hacían cola para surtir gasolina en el estado Falcón, el pasado 14 de junio, forma parte de las situaciones a las que están expuestos muchos venezolanos mientras esperan por unos litros de gasolina.

También las personas que viven en los alrededores de las estaciones de servicio, sufren una nueva realidad. “Los choferes hacen sus necesidades en las paredes. Algunos ponen música a todo volumen como si estuvieran en una discoteca”.

La fase aguda del problema pareciera estar lejos de solucionarse. El secretario de Profesionales y Técnicos de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), Iván Freites, alertó que las fallas en el suministro pudieran extenderse hasta la segunda quincena de julio.

Créditos: Carla Carrasquero (TalCual), Enrique Suárez (El Impulso), Javier Guaipo (El Tiempo), Jhoalys Siverio (Correo del Caroní), Magalys Hassam (La Mañana), Luis Ernesto Blanco (Runrunes), redacciones Yaracuy al Día, La Nación y La Verdad