lunes, 4 marzo 2024
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Gobernación centra atención en Gran Sabana tras denuncias por falta de oxígeno

Habitantes de Santa Elena de Uairén denunciaron la falta de oxígeno en el Hospital Rosario Vera Zurita. Noguera Pietri informó sobre la instalación de un isotanque de 12 mil litros de oxígeno. | Fotos cortesía

El gobernador de Bolívar, Justo Noguera Pietri, informó este 11 de marzo sobre la instalación de un isotanque de 12 mil litros de oxígeno para el Hospital Rosario Vera Zurita, en el municipio Gran Sabana. El anuncio ocurre días después de que a través de las redes sociales los habitantes de Santa Elena de Uairén hicieron una campaña de denuncia por la falta de oxígeno para los pacientes de COVID-19.

Según explicó Noguera Pietri, el isotanque tiene una capacidad para atender hasta 50 pacientes de alto flujo, para un período de 30 a 40 días.

“Este oxigeno viene de Sidor, el tanque nos lo prestó Sidor con su evaporador, tiene todo lo necesario para que la condición de oxígeno/litro que está en menos de 180 grados en líquido pase a gas”, explicó en un video publicado en su cuenta en Twitter.

“Nos llegaron suficientes medicamentos para la atención de los pacientes covid y no covid, tenemos suficientes mascarillas, vamos a entregar un estimado de 90 mil mascarillas a la población y hoy llegan cinco respiradores artificiales”, agregó Noguera Pietri.

Esta última aseveración contrasta con los reportes del personal sanitario de los hospitales centinelas del resto del estado Bolívar, quienes sostienen que no hay suficiente dotación de insumos y medicamentos para la demanda de pacientes, y lo poco que llega se destina solo a las áreas COVID-19.

Las solicitudes en redes sociales para colaboraciones y donaciones de medicamentos para pacientes de COVID-19, que incluso están recluidos en un CDI y requieren de oxígeno, contraria la versión de la Gobernación.

Las denuncias de los residentes de Santa Elena de Uairén por la falta de oxígeno en el Rosario Vera Zurita se hicieron durante el sábado 6 de marzo, tres días después de que Noguera Pietri informó sobre la entrega de 200 cilindros de oxígeno. En esa semana murieron al menos seis personas por COVID-19, según denunció la comunidad.

Esa misma noche, la Alcaldía de Gran Sabana hizo entrega de 15 bombonas de oxígeno, cantidad que seguía sin cubrir la demanda de pacientes, habitantes estimaron que había más de 30 personas hospitalizadas por coronavirus.

Al día siguiente, la Gobernación informó sobre la entrega de otros 180 cilindros, y mencionó sobre cinco pacientes en condiciones de moderadas a severas.

“Después de las denuncias que hizo el pueblo fue que empezaron a dotar. También hay que destacar que un grupo de comerciantes hizo una recolecta para comprar oxígeno en Brasil”, comentó una habitante de Gran Sabana que pidió no ser identificada.

La solicitud de medicamentos fue otra de las súplicas de los residentes, así como manómetros y flujometros, equipos que las autoridades también anunciaron en esa misma entrega.

“Sigue un poco el déficit de los insumos pero la situación se ha calmado”, comentó Fernando Pereira, habitante y reportero de Santa Elena de Uairén.

Medidas de cuarentena

Entre las medidas de cuarentena radical aplicadas en Santa Elena de Uairén, a diferencia de Ciudad Guayana, la hora máxima de circulación es a las 4:00 pm.

Ciudadanos reportaron que parte de las sanciones que aplican funcionarios de la Guardia Nacional para quienes circulen después de esta hora o no hagan uso del tapabocas, es ponerlos a limpiar las calles del pueblo.

“Los agarran y los ponen a limpiar las calles, les dan escobas, bolsas y rastrillos, eso lo que han hecho en estos días”, comentó Pereira.

Por otra parte, las personas también se enfrentan a la necesidad de buscar el sustento diario en medio de la pandemia, las restricciones de confinamiento y el repunte de casos de COVID-19.

“Con esta medida de restricción se controla el coronavirus, pero o morimos de COVID-19 o morimos de hambre si nos quedamos en casa. Hay mucha gente en la calle pidiendo, muchas familias que en sus casas comen una sola vez al día, o comen un día sí y al otro día no. Las autoridades también deben ver eso, porque la mayoría trabajamos es en la calle”, manifestó Francis Rivas.

Esta situación se repite en el resto del estado y del país, ya que la economía informal se convirtió en una forma de sustento adicional, incluso para profesionales que devengan salarios de 4 dólares o menos, como docentes, médicos y enfermeras.