jueves, 22 febrero 2024
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Excarcelan a los 12 pemones recluidos en El Rodeo II tras más de 13 meses de prisión

Los indígenas están bajo medidas cautelares. Pese a los cargos y el tiempo detenidos, no se comprobó su culpabilidad en los delitos de los que fueron acusados por el asalto al fuerte militar de Luepa en diciembre de 2019.

@g8che

Luego de más de 13 meses presos y sin pruebas en su contra, los 12 pemones recluidos en el centro penitenciario El Rodeo II fueron excarcelados durante la mañana de este sábado 13 de febrero en una medida sorpresiva, confirmó Alfredo Romero, presidente de la ONG Foro Penal.

Stefanía Migliorini, una de las tres abogadas de los pemones, informó que los 12 indígenas fueron trasladados en una avioneta oficial con funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) hasta Santa Elena de Uairén, en el municipio Gran Sabana. Desde allí se trasladarían a la comunidad indígena de Kumarakapay, su lugar de residencia al sur de Bolívar.

“Fue un momento bastante emotivo”, expresó. La abogada señaló que hasta los momentos no saben las razones de la excarcelación, pero resaltó que dos de los indígenas estaban en condiciones delicadas de salud. “Estaban escupiendo sangre (…) estaban de verdad bastante delicados de salud”, relató.

Felicia Pérez, madre de tres de los detenidos, expresó su felicidad por la liberación. Sin embargo, señaló: “Nunca tuvieron que ser detenidos, fue injusto porque los muchachos sufrieron, aguantaron muchas cosas”. Exigió al gobierno que deje vivir en paz a la comunidad en su territorio. “Queremos vivir tranquilos, que no nos manden militares a nuestras comunidades”, reiteró.

Sin condiciones

Los 12 pemones fueron detenidos en diciembre de 2019 luego del asalto al Batallón 513 de Infantería de Selva Mariano Montilla en Luepa, en el municipio Gran Sabana, y eran acusados de conspiración en forma política, sustracción de armas de fuego con municiones en resguardo, terrorismo, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo.

Este proceso de detención fue mucho más que irregular. Los pemones padecieron violaciones al debido proceso, retardo procesal, maltratos y estuvieron recluidos sin garantías de alimentación y salud. 

Tanto así que sufrieron sintomatología de COVID-19, bajaron de peso y la falta de garantías de vida generaron la muerte por tuberculosis y desnutrición del pemón Salvador Franco, el cual tenía una orden de traslado a un centro médico y falleció sin atención médica dentro del recinto penal.