viernes, 23 febrero 2024
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Vecinos de Core 8 denuncian que más de cinco manzanas están afectadas por el desbordamiento de aguas residuales

Al menos 100 familias enfrentan la contaminación que generan las aguas residuales que corren por las calles de su urbanización. Dengue, sarna y paludismo son enfermedades que la comunidad reporta con frecuencia.

@mlclisanchez

Por las calles de al menos cinco manzanas del sector A de la urbanización Gran Sabana (Core 8), en Puerto Ordaz, corren aguas residuales que se han desbordado por las lluvias recientes, denunciaron vecinos que representan a las más de 100 familias afectadas por la contaminación que emana de las aguas residuales.

“Quisiéramos pasar al menos 24 horas sin aguas negras al frente de la casa de cada uno (…) este es un problema de años que no nos han resuelto”, manifestó Selene Pantoja, vecina de las manzanas 21 y 22. Además de estas, también están afectadas las 64, 65, 66, 81 y 82.

La última vez que Hidrobolívar atendió las tuberías de las manzanas 21 y 22 fue en enero de 2019, y para lograrlo los vecinos tuvieron que acercarse a la Gobernación del estado Bolívar con los reportes sanitarios levantados por la comunidad. Aunque han emitido informes más de tres veces, los entes competentes no han resuelto el problema estructural de las cloacas.

“Solo mandan un camión para limpiar la tubería tapada del vecino que lo reporte, pero eso solo dura unos seis meses, luego las tuberías vuelven a colapsar porque hacen el trabajo incompleto”, informó Pantoja.

   
Dengue, sarna y paludismo son enfermedades que la comunidad reporta con frecuencia y que atribuyen a las aguas negras que se estancan con frecuencia | Fotos cortesía

Aunque el hedor y la proliferación de moscas y alimañas invaden las casas afectadas, no es lo que más preocupa a quienes viven ahí, sino los casos de sarna y dengue que aparecen en la comunidad sin que haya un control sanitario. Los vecinos confirmaron tres casos de dengue clásico y un posible caso de paludismo.

Pantoja no recuerda la última vez que hubo un control vectorial en su sector porque casi nunca pasa. “Y los consejos comunales no hacen nada”, puntualizó. “De todo nos ha pasado, nos han dado infecciones en la piel y dengue. Hay muchos niños con la alcantarilla desbordada al frente”, agregó.

La otra opción con la que cuentan es sanear las tuberías con una contrata privada que cobra 1.000.000 de bolívares por persona, que se acerca al salario mínimo nacional.

“Los consejos comunales siempre andan temerosos, no reportan, no denuncian”, señaló Cecilia Terrario, vecina de la manzana 82. La última vez que este sector fue saneado por Hidrobolívar fue en diciembre de 2019. Desde entonces, las aguas negras siguen corriendo frente a las casas.

“El olor es horrible, tenemos niños y ancianos que han presentado diarrea y vómitos (…) estamos al borde de un colapso más fuerte, donde vivo todas las cloacas están tapadas”, denunció.

En las manzanas 64, 65 y 66, los vecinos tuvieron que improvisar tuberías para desviar hacia la calle las aguas negras que inundaban sus casas. Aseguran que todo el sistema de drenaje está colapsado y que incluso para salir de la casa deben usar la puerta trasera para no toparse con los desechos fecales.

El problema tiene más de tres años sin solución. Yudith Maíz, vecina de la manzana, informó que hace una semana tuvieron que pagar a un camión de la Alcaldía para sanear las tuberías que una semana después están a rebosar de aguas residuales. “Llegaron a chupar la tanquilla y tuvimos que pagarles con un artículo de alimento por casa o con dinero”, dijo.

“Hay demasiadas plagas, uno no puede ni estar en la casa con el plaguero y el mosquero, eso es horrible”, agregó. En su sector no han saneado ni fumigado. 

La fuga de aguas residuales en un urbanismo constituye un problema de salud pública que debe ser atendido con inmediatez por ser una fuente potencial de infecciones prevenibles y contaminación ambiental. Pese a ser una amenaza potencial a la salud, la mala administración de aguas residuales forma parte -con cada vez mayor frecuencia- de la cotidianidad de las comunidades de Ciudad Guayana.