lunes, 15 abril 2024
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Requisa en calabozos de Guaiparo preocupó a familiares de detenidos por posibles traslados

A pesar de la preocupación que causó el despliegue policial y militar en el centro de detención preventiva Guaiparo, por posibles traslados, el director de la Policía del estado Bolívar, Jesús Arteaga, aseguró a familiares de reclusos que solamente se trataba de una requisa.

Desde la tarde del domingo 19 de noviembre, familiares de detenidos en el centro de detención preventiva Guaiparo Nº 2, en San Félix, estado Bolívar, comenzaron a llegar tras recibir información de una posible intervención. Y con ello el temor de que se ejecutaran traslados a otros centros de reclusión como viene ocurriendo con las cárceles intervenidas bajo la Gran Misión Cacique Guaicaipuro.

Sin embargo, desde un principio el director de la Policía del estado Bolívar (PEB), Jesús Arteaga, les aseguró que solamente se trataba de una requisa y que no ejecutarían traslados.

Este operativo en los calabozos de Guaiparo también fue parte de la Gran Misión Cacique Guaicaipuro, donde participaron “más de 250 efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), otros 250 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y una cantidad similar de la Policía del estado Bolívar (PEB). Asimismo contó con la activa participación de funcionarios de la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y otras instituciones estatales”, indica una nota de prensa de la PEB.

Según el parte oficial, como resultado de la requisa se hallaron 1 revólver marca Smith & Wesson, calibre 38, serial devastado; 300 gramos de presunta marihuana, 8 municiones de diferentes calibres; 36 armas blancas, 1 radio portátil, 1 soplete, 1 computadora de mesa, 1 impresora, 2 router de internet, 2 teléfonos celulares, 5 semovientes caninos y fármacos varios de tenencia prohibida.

“Yo soy de Upata y algunas se vinieron conmigo. Yo llegué ayer a las 2:00 de la tarde porque sabía lo que se venía, porque nosotros no queríamos que los trasladaran”, dijo Amparo Guillén, familiar de uno de los apresados, quien alegó la situación que viven los reclusos trasladados de las cárceles intervenidas y lo que pasan las familias para poder visitarlos a un centro más lejano.

“Hasta el momento estamos tranquilos porque esta mañana se nos dio la información de que después de la requisa, si todo estaba en orden allá adentro no iba haber traslado, pero estamos esperando”, agregó Urbana Peña, madre de un recluso.

“Estamos aquí todos angustiados, tratando de ver a nuestros hijos. Mi hijo tiene tres años aquí, no me gustaría que lo trasladaran porque ya tiene su última presentación el miércoles, esperando por la decisión del juez. Entonces me preocupaba que lo trasladen a otro lugar más lejos y se me haga más difícil verlo”, añadió.

Por otra parte, familiares desmintieron que en los calabozos de Guaiparo tuvieran que pagar la llamada “causa” como ocurre en otras cárceles. Aseguraron que lo que pagaban eran colaboraciones para la compra de desinfectantes u otros insumos, al tiempo que su misma realidad los ha llevado a normalizar o adaptarse a estas dinámicas.

“Nosotros sí damos una colaboración, pero es de desinfectante y eso, porque tiene que estar higiénico”.

En comparación a otros centros de detención preventiva, ¿usted considera que este es el que está mejor acondicionado?

– “Sí, el mejor, porque yo revisé los baños cuando vengo a revisar a mi hijo. Hace años cuando cayó preso un familiar mío en ese centro, esto no se comparaba ni en la cuarta parte de lo de ahora. Cuando mi hijo cae, que yo entro allá y empiezan a hacer los mantenimientos, mira, yo quedé sorprendida, porque yo dije, hay casas allá afuera que no tienen el mantenimiento higiénico como está aquí. Es uno de los mejores centros que están ordenados, limpios”.

El Centro de Reclusión Preventiva Guaiparo Nº 2 tiene actualmente una población carcelaria de 762 detenidos. Sin embargo, la capacidad instalada de sus calabazos es de 60 personas.

Este fue el octavo operativo desde el inicio de la Gran Misión Cacique Guaicaipuro. Previo a esa requisa se dieron las intervenciones de los centros penales Tocorón, en Aragua; el Centro Penitenciario de Carabobo (Tocuyito); la cárcel de Puente Ayala, en Anzoátegui; el Internado Judicial de Trujillo; el Internado Judicial de Monagas (La Pica); el Internado Judicial de Ciudad Bolívar, conocido como cárcel de Vista Hermosa; y la cárcel de San Felipe en Yaracuy.